POESÍA. NARRATIVA. INFORMACIÓN LITERARIA. CONCURSOS. AUTORES CLÁSICOS Y NÓVELES


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LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.

martes, 20 de marzo de 2012

Reír llorando (Juan de Dios Peza)

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
e
l pueblo al aplaudirlo le decía:
“Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz…” y el cómico reía.
Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.
Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.
Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.
-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!
-Un título adquirid. -¡Noble he nacido!
-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.
-¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.
-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.
Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
“Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.
-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?
-Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.
¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!
¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!
Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.
El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

Juan de Dios Peza (México, 29 de junio de 1852 - 16 de marzo de 1910)   Poeta, político y escritor mexicano.

viernes, 16 de marzo de 2012

Cómo escribir un microcuento (Decálogo anónimo)

1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.


5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. No te enrolles en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.
  


martes, 13 de marzo de 2012

La breve palabra (Hamlet Lima Quintana)

Poeta argentino
(Buenos Aires 1923-2002)
A veces el silencio es la palabra justa,
la que enciende las luces, la que mejor se escucha,
la que place o se sufre cargada de milenios,
la que otorga hermosura,
la flor del pensamiento.

En ese momento de la clara armonía,
de la mejor tristeza, de la entera alegría.
Es el gran fundamento que ronda a la grandeza:
tu palabra y la mía
habitan el silencio.

Por eso la palabra
debe ser pronunciada
como una ceremonia
con aire de campanas,
una fiesta del alma,
farol del pensamiento,
porque fue generada
por el mejor silencio.

domingo, 11 de marzo de 2012

Obras premiadas Concurso "CUBA CON DOLOR EN EL CORAZÓN" (Madrid)

El concurso realizado en Madrid en defensa de la libertad del pueblo cubano, produjo los siguiente resultados (primeros premios y menciones)  que aparecen en la página oficial de la Organización sin fines de lucro: 

RESULTADOS DEL CONCURSO

y en el mail enviado por el presidente de la misma, D. Miguel A. García Puñales, en nombre y representación del Centro de Información y Documentación de Estudios Cubanos:

sábado, 10 de marzo de 2012

No sé si era feliz (Juan Carlos Muñiz)

No sé si era feliz,
pero sabía que el mundo terminaba en la otra cuadra,
todos los recovecos de la siesta
me daban su cobijo y sus fantasmas.

Mi padre era tan sabio como un libro,
mi madre era el auxilio de mis manos,
mi almohada era mi amante y mi enemigo,
en las confusas noches del verano.

No sé si era feliz,
porque temía,
las sombras de mi cuarto me cercaban,
había un gran villano de once años
y viejos de la bolsa que rondaban,
pero había también un seis de enero,
el desván en la casa de mi abuela,
había un patio lleno de tesoros
y un baldío camino a la escuela.

No sé si era feliz,
pero bastaba un pedazo de azul en la mañana,
una promesa a cambio de una nota
o fugarse a través de la ventana.

Algún día empecé a tener recuerdos
y me dieron las llaves de mi casa,
una carta de amor cerró la puerta
y yo me quedé fuera de la infancia.

No sé si era feliz,
pero qué lejos...
No sé si era feliz,
pero qué lástima.


Juan Carlos Muñíz - (Guionista- Autor)

jueves, 8 de marzo de 2012

Es la mujer del hombre lo más bueno (Lope de Vega)

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

  Lope de Vega (Madrid 1562-1635)

domingo, 4 de marzo de 2012

Revista Horizonte Literario Contemporáneo (HLC)

Revista rumana con aportes de
escritores de todo el mundo

Daniel Dragomirescu
Esta revista independiente, creada por el escritor y periodista rumano Daniel Dragomirescu, es un magnífico escaparate para escritores de todo el mundo. Hace cuatro años surgió en Rumania la revista “Orizont Literar Contemporan” (Horizonte Literario Contemporáneo”). Esta revista es producto del esfuerzo y perseverancia de Daniel Dragomirescu, quien “hizo realidad su sueño de juventud”, según palabras de Mihai Cantuniari, director de la revista. 

Un poco de historia

En sus inicios, "Horizonte Literario Contemporáneo" publicaba únicamente trabajos de poetas y escritores rumanos, en su idioma, pero poco a poco, gracias al interés que ha despertado en escritores y periodistas de otras latitudes, se ha convertido en una ambiciosa propuesta multicultural con textos en rumano, inglés, español, portugués e italiano que es distribuida en formato papel.  HLC puede ser publicada solo por pequeñas suscripciones y donaciones de parte de sus colaboradores y lectores de países como Estado Unidos, España, Italia, Reino Unido, Alemania, etc.
En el siguiente link que aparece en el mail enviado por el escritor y periodista rumano, es publicado un sumario de los autores que participan en el Número 1/2012, en formato papel:

Apreciada y querida Beatriz:
 Te informamos que el numero 1/2012 de la revista  “Horizonte Literario Contemporáneo” es publicado. Incluye tus poemas, muy bien apreciados por Oziella Inocencio, nuestra editora en América Latina.
En HLC 1/2012 son traducidos en rumano y publicados los siguientes poemas de ti:
- Hay manos;
- Trovador de la sonrisa eterna
También hemos incluido una presentación de tu actividad cultural y literaria y una foto de ti.
Puedes ver el Sumario siguiendo este link:

 Todo lo mejor de todo HLC,
                 Daniel Dragomirescu


sábado, 3 de marzo de 2012

Decálogo del perfecto cuentista (HORACIO QUIROGA)

Cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo.
Maestro del cuento latinoamericano
(Uruguay 1878- Argentina 1937)

1. Cree en un maestro - Poe, Maupassant, Kipling, Chejov - como en Dios mismo. Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

2. Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

3. Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

4. No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

5. Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

6. No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

7. Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver.

8. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

9. No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.

10. No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

jueves, 1 de marzo de 2012

¿Qué hacemos en el jardín de infantes? (de la autora)

Entre grafismos y letras,
entre cuentos y canciones,
entretejemos un sueño
con lápices y crayones.
Aprendemos convivencia,
jugamos con emociones
moldeamos con plastilina
nuestros propios corazones,
realizamos un collage
con distintos materiales
con un poquito de sol
y con aromas de azahares.
Honramos nuestra bandera
cantándole fuerte y alto
para que escuchen los duendes
que andan, por ahí, jugando,
y sembramos semillitas
de energía y de esperanza
para que broten los sueños
donde los sueños no alcanzan.
Los títeres son amigos
que nos toman de la mano
para llevarnos a un mundo
con ilusiones de plástico.
Con bloques y con objetos
armamos grandes ciudades
donde no existe el rencor
y andan gnomos por las calles,
y recortamos estrellas
de un cielo azul de algodón,
armamos rompecabezas
con pedacitos de amor.
Entre témperas y masa,
con tizas y con fibrones,
dibujamos en el aire
pensamientos de colores,
y al final, nos llevaremos
nuestros bolsillos repletos
de trozos de fantasía
y de rodajas de sueños.

Autora: Beatriz Chiabrera de Marchisone    

lunes, 27 de febrero de 2012

Cuna (José Pedroni)

(Gálvez  1899- Mar del Plata 1968)
Haz con tus propias manos
la cuna de tu hijo.
Que tu mujer te vea
cortar el paraíso.

Para colgar del techo,
como en los tiempos idos
que volverán un día.
Hazla como te digo.

Trabajarás de noche.
Que se oiga tu martillo.
"Estás haciendo la cuna"
que diga tu vecino.

Alguna vez la sangre
te manchará el anillo.
Que tu mujer la enjuague.
Que manche su vestido.

Las noches serán blancas,
de columpiado pino.
Harás según el árbol
la cuna de tu niño.

Para que tenga el sueño
en su oquedad de nido.
Para que tenga el ángel
en un oculto grillo.

La obra será tuya.
Verás que no es lo mismo.
Será como tus brazos
la cuna de tu hijo.

Se mecerá con aire.
Te acordarás del pino.
Dirás: "Duerme en mi cuna".
Verás que no es lo mismo.

viernes, 24 de febrero de 2012

Origen del Carnaval

Carnaval de Venecia
La celebración del Carnaval tiene su origen en fiestas paganas como las que se hacían en honor a Baco, Dios del vino, las saturnalias en honor a Saturno, Dios de la siembra y las cosechas, y las lupercalias romanas, en honor al Dios Pan, así como las que se realizaban en honor del buey Apis en Egipto.
La palabra “carnaval” parece provenir de “carrus navalis” (carro naval) que llamaban los romanos al barco sobre ruedas que transportaba en las bacanales, a modo de carroza, al sacerdote de Baco.
Al principio de la Edad Media la iglesia católica propuso una etimología de carnaval, que supuestamente viene del latín vulgar carnem-levare o carnelevarium, que significaba “abandonar la carne”, lo cual, era la prescripción obligatoria para todo el pueblo durante todos los viernes de Cuaresma.
El Carnaval se celebra generalmente en países con tradición cristiana. En muchos lugares se celebra durante tres días, llamándose fiestas carnestolendas, y son los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, que es el día en que comienza la cuaresma en el Calendario Cristiano. De esta manera, el pueblo celebra y se prepara durante tres días comiendo, bebiendo y bailando antes de ese período de abstinencia que sugiere la cuaresma.
El pueblo, que por naturaleza no aguanta por mucho tiempo las reglas y prohibiciones, convirtió este "abandono de la carne" en un “culto a la carne”, creando así, uno de los eventos más refrescantes y catárticos que puede experimentar el ser humano, al disfrazarse, asumir otras personalidades o enmascararse.
Esta “locura” comunal, en donde podemos experimentar la trasgresión de las normas establecidas, el protagonismo de la burla, la sátira, el desenfreno y la promiscuidad, nos hace dudar a algunos, acerca de cual debería ser nuestro estado natural de comportamiento en sociedad.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Casi como un hijo (de la autora)

La parí una tarde lluviosa de otoño
cuando en las ventanas las gotas golpeaban,
así, de repente, casi sin pensarlo,
sobre el blanco papel vi cómo rimaba.
Jugaban los verbos con los sustantivos,
los puntos, las comas, su lugar buscaban,
y los adjetivos peleaban su espacio
con algún sinónimo vestido de magia.

Escribí y taché unas tantas veces,
y otras tantas veces la dejé guardada
y con mucha paciencia la fui modelando,
y la fui esculpiendo como a una estatua.
Surgió así, de a poco, y en algún momento,
hasta pareció que alguien me dictaba,
escuché murmullos y entre los silencios,
sin imaginarlo, brotó la palabra.

Casi como un hijo que toma tu mano
me dio tanto placer verla terminada,
que me trasladó por senderos nuevos
plagados de flores y de lunas blancas.
Noté los perfumes y las melodías,
las luces y sombras mientras caminaba
y me llenó el pecho de tanta frescura,
casi como un hijo que te llena el alma.


Publicado por la autora en el libro “SENTATE QUE TE CUENTO”- Editorial De los cuatro vientos- Bs.As- 2009 

domingo, 5 de febrero de 2012

Hasta mañana (Mario Benedetti)

(Uruguay- 1920-2009)


Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte, que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño
que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
por malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?
Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me digan cuando me despierte.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La dama de los versos (de la autora)

A los audaces, de cualquier edad

     La mujer venía caminando por el alfombrado pasillo central. Su andar, lento y desparejo, hacía que todos la miraran, pero a ella no le importaba. Llevaba, en una mano, un bastón y en la otra,  unos folletos cuyo título era: Amelia Ammache, Poesías.
     Nosotros estábamos tomando un café en el Pabellón Azul, en la Feria del Libro de Buenos Aires donde yo iba a presentar mi libro, y la vimos acercarse, esquivando con dificultad las sillas que le obstruían el camino. Ya había pasado por otras mesas ofreciendo, a dos pesos, los papeles impresos que contenían sus obras. Con mucho respeto, nos pidió permiso y nos dejó un folleto a cada uno, que constaba, simplemente, de una página plegada en la que se podían leer seis o siete de sus poemas, y al poco rato, tiempo suficiente que nos permitiera echarles un vistazo,  pasó a ver si nos lo quedábamos.
      Sus más de ochenta años, según me atreví a deducir,  no le habían impedido salir de su casa y recorrer la Feria para darlos a conocer, aunque quizás alguien había intentado persuadirla de no hacerlo. Seguramente. Quizás, estuvo lidiando con algún nieto que, no sin razón, trató de detenerla. Pero ella estaba allí. Allí, donde importantes autores eran protagonistas en distintos stands, presentando y firmando libros, dando charlas y conferencias, y donde otros tantos escritores desconocidos habíamos osado presentar los nuestros, allí estaba Amelia, con una permanente sonrisa en su cara, elegantemente vestida, deambulando con paciencia por los atestados pasillos de la Exposición, invitando a la gente a leer esas rimas que alguna vez escribió. Cualquiera que la viera podría pensar que era una dama de la alta sociedad porteña que iba al encuentro de otras amigas de su edad para tomar el té en alguna paqueta confitería de Buenos Aires. Su imagen irradiaba eso. Pero no era su caso. Lejos de parecerme una barbaridad que ella estuviera caminando sola entre tanta gente, admiré su valentía, elogié sus ganas y envidié su espíritu. Algo la llevaba a entregar esos versos a gente anónima, cuya opinión nunca conocería. Ni siquiera sabía si los leerían o simplemente los dejarían abandonados sobre la mesa, cuando ella se hubiera marchado. Sin embargo, algo la impulsaba a mover su cuerpo con esfuerzo. Algo de todo eso la alegraba y le completaba la vida.  Me emocioné con sólo pensarlo.
     Por supuesto, nos quedamos con el folleto. Todos en la mesa lo hicieron. No por lástima, sino valorando esa energía y esa voluntad tan difícil de encontrar, e intentando conocer un poco más de esa anciana audaz y desconocida.
     Cuando llegué a casa y recorrí los renglones de sus rimas, me encontré tratando de imaginar su vida. La imaginé sentada ante un antiguo escritorio frente a un gran ventanal que daba a un parque, levantando la vista de a ratos, para buscar inspiración entre los sauces del fondo de una gran mansión, que menciona en un verso de uno de sus poemas. La imaginé, aún hoy, con sus manos arrugadas, tomando una lapicera y escribiendo, casi dibujando palabras con su pulso tembloroso pero con su mente lúcida y sus ideas claras. La imaginé dejando caer una lágrima sobre esos papeles, que la invadían de recuerdos al releerlos. Noté que un trozo de ella estaba en cada línea de cada estrofa. Un poco de sus pensamientos, de sus dolores, de sus amores pasados, florecían con cada verso. Allí, en esos escritos, quedaría Amelia, aunque alguna vez se fuera para siempre. Y creo, estoy segura, que ese era su objetivo.    
     Nunca más supe de ella. Ni siquiera sé si su nombre es el real o un seudónimo, con los que suelen firmar muchos poetas. Sin embargo, me bastaron esos pocos minutos para percibir que la mujer estaba feliz. Se le notaba en la cara. En sus ojos, bordeados por las líneas del tiempo, se reflejaba que había sido suficiente con que nosotros decidiéramos quedarnos con su pequeño cuadernillo de versos.
Hojeando páginas encuentro
palabras locas y exaltadas
por la ternura y la pasión
hoy las comparo, en desmedro
en la absurda soledad de mi mansión.
Amelia Ammache
                                            
Publicado por la autora en el libro “FOTOGRAFÍAS DEL ALMA”- Edición de autor- Rafaela- Argentina- 2011

sábado, 28 de enero de 2012

Finalistas del Concurso Literario "CUBA CON DOLOR EN EL CORAZÓN" ( 2011)

Concurso internacional realizado en Madrid.  El concurso, que se desarrolla como parte de la actual campaña de sensibilización de la ONGD Ceninfec (Centro de Información y Documentación de Estudios Cubanos), cuenta con el co-auspicio de la Agencia de Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid.Con 142 obras presentadas por autores de 11 nacionalidades, los autores finalistas, -entre los que se premiarán las obras el próximo día 24 de febrero- son:



http://cubamatinal.es/proyecto-cuba-con-dolor-en-el-corazon/

jueves, 26 de enero de 2012

DECÁLOGO DEL ESCRITOR (por AUGUSTO MONTERROSO)


(Tegucigalpa- 1921- México- 2003)
Conocido por sus relatos breves e hiperbreves
Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte el saco en la calle, ni te señalara con el dedo en el supermercado.

El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

domingo, 22 de enero de 2012

Volverán las oscuras golondrinas

Gustavo Adolfo Becquer 
(Sevilla 1836- Madrid 1870 )


Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala en sus cristales
     jugando llamarán;
pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
     Esas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez en la tarde, aún más hermosas
     sus flores se abrirán;
pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
     Esas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
     tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate...
     ¡Así no te querrán!

jueves, 19 de enero de 2012

Grietas (de la autora)

Mundo tan convulsionado,
todo colmado de grietas,
aparecen por doquier,
ajan, lastiman, enferman,
dibujando un caminito
en maniáticas volteretas,
frágiles e impredecibles,
quebradizas, cenicientas.

Asoman en las paredes
con caprichosa apariencia,
o amenazantes emergen
resquebrajando la tierra,
formando un curso profundo
desafiando la existencia,
o provocando a la vida
con retadora presencia.

Hombre tan atormentado,
atiborrado de grietas,
las de la piel, que se ven,
las otras, que no se muestran,
forman los huecos del alma,
fisuras que dejan huellas,
que revelan cicatrices,
heridas y penas muertas.

Las rendijas de la vida
y las grietas de la tierra,
no sólo apenan al hombre,
lo consuman, lo completan,
acabando el modelado,
esculpiendo sus facetas,
y revelando las causas
de su mortal existencia.


Publicado por la autora en el libro "FOTOGRAFÍAS DEL ALMA"- Edición de autor- Rafaela- Argentina- 2011 

sábado, 14 de enero de 2012

Vidrieras (de la autora)

Vidrieras. Vidrieras pulcras,
paquetas y ornamentadas,
maniquíes de madera
con su cara maquillada,
con movimientos medidos,
con sonrisas dibujadas,
con gestos bien ensayados,
y pelucas bien peinadas.

Todo fino y agraciado,
siguiendo la última moda,
con trajes de hipocresía
y los vestidos en boga,
todos con la misma imagen,
todos con la misma forma,
sin rol, sin identidad,
todos parte de una nómina.

Vidrieras de falsedades,
de disfraces y apariencias,
con actitudes y frases
en tentadoras ofertas,
pensamientos repetidos,
imágenes con caretas,
simulacros de la vida,
verdades en decadencia.

Publicado por la autora en el libro "FOTOGRAFÍAS DEL ALMA"- Edición de autor- Rafaela- Argentina- 2011 

domingo, 8 de enero de 2012

La marioneta (de la autora)

Muñeco de porte triste
todo enredado en tus cuerdas,
no resuelves ni decides
otras manos te manejan.

Monigote de escenarios
que te inventan las escenas,
despiertas risas o llantos,
emociones verdaderas.

Permaneces todo el tiempo
en tu caja de madera
hasta el comienzo de tu acto,
hasta que tu rutina empieza.

Oh! Cuántos hombres adquieren,
tu forma de marioneta,
con manos que los maniobran
enredándose en sus cuerdas.

Y no saben cómo hacer
para cortar esas riendas,
para soltar esos lazos,
para salir de la escena.

Marioneta, sé que ignoras,
entre tus hilos y telas,
cuánta más alma desbordas,
cuánta más vida reflejas.
                                                  
Publicado por la autora en el libro "FOTOGRAFÍAS DEL ALMA"- Edición de autor- Rafaela- Argentina- 2011 

jueves, 5 de enero de 2012

La Escritura en la Escuela


PROF. SUSANA B. GONZÁLEZ
Resulta alarmante para los docentes de la Escuela Media observar que alrededor del 75% de sus alumnos escriben con letra de imprenta y aún más lamentable descubrir que muchos de ellos no saben hacerlo de otra forma.
Sin intención de querer dictar recetas didáctico-pedagógicas, creo conveniente determinar en qué etapa del proceso enseñanza-aprendizaje de la Escuela Elemental se halla la causa de esta grave falencia.
Para ello, es necesario delimitar con definiciones precisas los diferentes campos de la Lengua que están involucrados en este proceso:
1) La lectura es una actividad principalmente intelectual en la que intervienen dos aspectos fundamentales: uno físico, la percepción visual, y otro mental, la comprensión de lo leído. Ambos aspectos, estrechamente relacionados, son de capital importancia, ya que de su adecuado desarrollo depende la eficacia de los resultados.
2) La escritura es un proceso mecánico, una destreza psicomotriz mediante la cual se aprende a escribir palabras y oraciones y, justamente, de ese ejercicio sistemático y progresivo, depende su soltura y legibilidad.
3) La composición o producción de texto es el proceso más intelectual y complejo y necesita, para su eficaz desarrollo, del buen manejo de las otras dos actividades.
Si bien es conveniente que el aprendizaje de la lecto-escritura se realice en forma simultánea, la adquisición de la escritura como tal es un camino más lento. Igual que  para toda destreza, el niño necesita de un tiempo de aprestamiento previo que se logra, en la etapa preescolar, a través del dibujo y del garabato.
En la infancia, la escritura está en vías de formación, sigue un modelo caligráfico escolar de una manera más o menos fiel, de ahí que sea tan importante la buena caligrafía del maestro. 
El niño es un gran imitador que además sabe distinguir por intuición las formas bellas o armoniosas de las que no lo son. Por esa razón el docente debe comenzar a encauzar, en él, un juicio crítico y estético.
Es necesario, por otra parte, que el maestro asuma una postura ejemplar, normativa y enriquecedora. Ejemplar porque debe servir de modelo, en este caso, a través de una caligrafía clara y correcta. Normativa, al tener que establecer normas para que los alumnos escriban con letra legible, prolija y espontánea. Finalmente debe ser enriquecedora porque, además de aportar sugerencias, debe enseñar a reconocer y valorar cada tipo de letra a fin de poder seleccionar luego la más adecuada para cada ocasión. Esto último nos lleva a tener en cuenta el manejo de dos grafías diferentes: la cursiva y la imprenta.
Los métodos actuales de la enseñanza de la Lengua sostienen que, para obtener resultados más rápidos, los alumnos deben dar sus primeros pasos en el aprendizaje de la lecto-escritura utilizando el abecedario en imprenta, primero, mayúscula y luego, minúscula.
Sin ánimo ni autoridad para poner en tela de juicio estos conceptos, considero de suma importancia que los maestros no deben dejar de lado la enseñanza de la letra cursiva, ni perder de vista el proceso de su adquisición y afianzamiento, ya que es un ingrediente más en la formación del perfil del educando.
La escritura cursiva es una sucesión de rasgos ascendentes y descendentes de distinta longitud que se unen entre sí de diversas formas: a) en ángulo (propia de los varones) b) redondeada o guirnalda (común en las niñas).
Si bien su aprendizaje parte de un modelo, cada alumno  impone en él su estilo. Sus rasgos se van modificando conforme a su crecimiento y maduración.
La misión del maestro es procurar, por un lado, que la caligrafía de los alumnos no pierda legibilidad, y por otro, preservar, en cada uno de ellos, su estilo personal.
La escritura en imprenta debe ser tomada como la adquisición y adaptación  automática y pasiva de un modelo convencional. Estos signos neutros distan mucho de reflejar los rasgos distintivos del alumno. Y por lo tanto no debe considerarse como una escritura personal sino de alternativa o de uso ocasional.
La fuerza de la escritura reside en la vitalidad de sus trazos De ahí que los estudios grafológicos permitan conocer a través de ella, el carácter, el sexo, los gustos y hasta la salud física y mental de la persona.
Es común por otra parte que tanto maestros como profesores reconozcamos a nuestros alumnos por su letra. La escritura cursiva es mucho más emotiva y elocuente de la vida de un hombre que la de imprenta.
Otro factor que contribuye, además, a la despersonalización de la escritura, es el manejo excesivo  de la computadora desde temprana edad. Se ha comprobado que muchos niños de cinco y seis años comienzan a escribir sus primeras palabras pulsando en forma mecánica las teclas de la máquina y no afianzando la destreza motriz con el uso del lápiz.
Creo que, en esta sociedad globalizada y tecnocrática,  tanto padres como docentes debemos contribuir a que nuestros niños adquieran una identidad propia, con rasgos bien definidos. Procurar que aprendan y afiancen el manejo de una correcta escritura cursiva como parte de su expresión libre ya es un buen comienzo.

Autora: Susana B. González, susyg@arnet.com.ar, D.N.I.11650085, Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras, Docente en el Nivel Secundario y Terciario de la Provincia. Coordinadora de Talleres de Redacción Administrativa para el personal de empresas en el ámbito estatal y privado.

Domicilio: San Lorenzo 224 Pso.4to. Mendoza Tel. 4293577 

lunes, 2 de enero de 2012

Los Hijos Infinitos

Andrés Eloy Blanco (Venezuela- 1896-1955)

Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.
Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.
Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.
Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra,
porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
o el modo de alumbrar de las estrellas.