LETRA ORIGINAL: Beatriz Chiabrera de Marchisone
MÚSICA ORIGINAL y VOZ: Ángel Tato Grangetto
EDICIÓN: María Cecilia Marchisone y Fernando Marchisone
En 1982 yo tenía 18
años.
La misma edad que
esos jóvenes que fueron convocados, así, de la nada, a pelear por su país, para
defender las Islas Malvinas.
Las Malvinas son consideradas argentinas por razones históricas, geográficas y jurídicas.
En primer lugar, Argentina heredó las islas de España, luego de su independencia, y ejerció soberanía efectiva tomando posesión formal, izó su bandera y nombró gobernadores (Luis Vernet en 1829), ejerciendo soberanía real hasta la usurpación británica en 1833. Además, se encuentran dentro de su plataforma submarina continental, siendo una prolongación natural del territorio continental patagónico.
El reclamo se basa en la integridad territorial y el rechazo a la ocupación colonial impuesta.
Más allá del
sentimiento patriótico, estaba la preparación física, psicológica y bélica que
no tenían esos jóvenes convocados, que de pronto, fueron soldados.
A ellos, está
dedicada “Niño soldado”, canción basada en mi poesía “Romance al niño soldado”,
publicada en mi libro “Fotografías del alma” (Talleres diario La Opinión-
Rafaela- 2011)




