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LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.

miércoles, 11 de enero de 2023

LA ÚLTIMA ZAMBULLIDA (un homenaje a Sambo, nuestro perro rescatista)

                                                          30 de diciembre de 2022

   Ayer se nos fue Sambo. Un perro que llegó desde Rafaela, junto a su hermanita, en una caja, hace algo más de 9 años. Hacía poco que se había muerto Teo y, para calmar esa tristeza, incorporamos dos cachorros a la familia.: Sambo y Mora; él negro, ella blanca. Lloraron todo el camino cuando los trajimos en el auto, y parecían animalitos de peluche esponjosos y suaves. Los dejamos durmiendo adentro de la casa porque ya se aproximaba el invierno. Cada mañana desayunábamos con ellos, dándoles tostadas al lado nuestro; siempre esperaban la última, a la orden de “fin de desayuno”, lo que implicaba el final de ese manjar crujiente. Las vueltas a la plaza eran habituales, aunque Mora se volvía sin completarla, quizás porque alguna vez tuvo una mala experiencia con otro animal; pero Sambo seguía con nosotros, y si había agua acumulada por lluvias abundantes, corría a toda velocidad por esas piletas naturales que lo refrescaban y donde descargaba toda su energía.

Se comunicaba de distintas formas; una de ellas era buscar alguna zapatilla o bota y traerla, cuando alguien, que no pertenecía a la familia, llegaba a la casa; por eso, muchas veces sabíamos que había entrado alguna persona ajena porque encontrábamos un calzado fuera de lugar, en la cocina o en el comedor. Cuando llegó Julia, también la tomó como alguien extraño, lo que la hacía acreedora a una zapatilla.

Le tenía miedo a las tormentas y, cuando se escuchaban los primeros truenos, venía con su hermana a nuestro dormitorio y se ubicaban cada uno al lado de la cama, Sambo del lado de Pepe y Mora, a mi lado. Aunque a veces también dormía arriba con Virgi, Emi o Fer, cuando encontraba una puerta abierta y aunque no hubiera tormenta. Los últimos días, cuando ya estaba convaleciente, venía a nuestra pieza o a la de Ceci, se quedaba parado y nos respiraba cerca de la cara; allí notamos que la tormenta que se avecinaba era otra.

Su cuerpito resistió todo lo que pudo con la ayuda de todo lo conocido para enfrentar su desmejoramiento diario que nos desconcertó hasta último momento. Pero los análisis, sueros y medicamentos no fueron suficientes, porque no se puede ir contra la naturaleza, por más remedios que la ciencia haya inventado. Y la impotencia nos iba invadiendo.

Su cuerpo de perrito rescatista resistió todo lo que pudo. Porque él era un perro rescatista; se arrojaba a la pileta cuando alguno de nosotros lo hacía, y nos tomaba de la muñeca hasta arrastrarnos a la orilla, cuando veía que ya nos encontrábamos “a salvo”.

Ayer fue su última zambullida. Y esta vez fue Ceci la que tuvo que rescatarlo a él, porque su cuerpito no resistió para salir. Quizás él lo quiso así. Seguramente Mora te buscará por mucho tiempo; probablemente nosotros te veamos en cada perro negro que se nos cruce. Te recordaremos siempre Sambo.



Carta a Julia en Navidad

 

25 de diciembre de 2022

Querida Julia:

                        Este increíble paso del tiempo ya nos tiene a fines de 2022, cuando contás con un año y medio de vida, de una vida que nos llena de luz. Es constante y diario tu crecimiento; nos sorprendemos con cada balbuceo acompañado de señas, con cada nuevo gesto que copias al instante y lo incorporas a tu diccionario de comunicación. Y aprendemos de vos, y aprendemos de la vida misma, y muchas veces no comprendemos la velocidad con la que sucede tu crecimiento. O no queremos comprenderlo para que no pase tan rápido.

                         Todo lo nuevo te inquieta; y sabemos que tal vez no entiendas muchas cosas todavía. Pero te maravilla ver la luna suspendida en el cielo, o una hormiga que transporta una hojita hacia su hormiguero, o un pájaro que no se sabe cómo pasa volando ante tus ojos. De eso se trata, de maravillarnos.

Y quizás los momentos de la Navidad te confundan un poco ante un Papá Noel que miras con desconfianza y algo de miedo, aunque traiga una bolsa llena regalos; luego comprenderás que lo importante es que no haya sillas vacías alrededor de la mesa navideña.  

                          Pero los cambios son parte de la vida, y muchas veces nos toman desprevenidos. El Sambo nos está dejando lentamente Julia, y vamos a tener que acostumbrarnos a que pronto no estará; igualmente no olvidaremos la ración de balanceado que le dabas con tu manita, o sus zambullidas a la pileta a modo de perro rescatista cuando veía que nos tirábamos alguno de nosotros. La tristeza también es parte de la vida.

                          Espero que en esta Navidad se colme tu corazón de niña con la bendición del nacimiento de Jesús, y que siempre puedas llenar los espacios vacíos con nuevas esperanzas que alumbren ese camino que tienes por delante.

                   Te amamos pequeña. Feliz Navidad

                                                                                                                        

sábado, 17 de septiembre de 2022

En el día del Profesor: "El aplazado"- (Baldomero Fernández Moreno)

 EL APLAZADO


De pronto, como un breve latigazo,
mi nombre, Friedt, estalló en el aula.
Yo me puse de pie, y un poco trémulo
avancé hacia la mesa, entre las bancas.
Era el examen último del curso
y al que tenía más miedo: la gramática.
Hice girar resuelto el bolillero
Las dieciséis bolillas del programa
resonaron en él lúgubremente
y un eco levantaron en mi alma.
Extraje dos: adverbio y sustantivo.

Me dieron a elegir una de ambas
y elegí la segunda.

-¿Y qué es el nombre?,
díjome uno y me asestó las gafas.
Sentí luego un sudor por todo el cuerpo,
se me puso la boca seca, amarga,
y comprendí, con un terror creciente
que yo del nombre no sabía nada.
Revolvía allá adentro, pero en vano,
me quedé en absoluto sin palabras.

Y empecé a ver la quinta en qué vivíamos:
el camino de arena, cierta planta,
el hermano pequeño, mi perrito,
el té con leche, el dulce de naranja,
¡qué alegría jugar a aquellas horas!
Y sonreía mientras recordaba.
-¡Pero señor -rugió una voz terrible-,
el nombre sustantivo, una pavada!
Torné a la realidad: sobre la mesa
los dedos de un señor tamborileaban,
cabeceaba blandamente el otro,
el tercero bebía de una taza.

Hacía gran calor. Yo tengo una
cara redonda, simple, colorada,
los ojos grises y los labios gruesos,
el pelo rubio, la sonrisa clara.
Yo quería jugar, no dar examen
darlo otro día, sí, por la mañana...

Se me nubló la vista de repente,
los profesores se me borroneaban,
adquirió el bolillero proporciones
gigantescas, fantásticas,
oí como entre sueños: -Señor mío,
puede sentarse...

-Y me llené de lágrimas.


Baldomero Fernández Moreno

(Argentina, 1886/1950)



domingo, 19 de junio de 2022

"Padre" (Henry Kronfle)


Raíz y tronco y sangre y apellido.
Recio ciclón y brisa de ternura.
Presencia de criador y de criatura.
Sus años yo los guardo. No se han ido.

Compañero de vuelo desde el nido.
El calor de su amparo aún perdura.
Él ha sido mis alas en la altura
y red de contención cuando he caído.

La existencia se esfuma inadvertida.
La juventud de pronto queda lejos
cual estrella remota y extinguida.

También los hijos nos hacemos viejos;
y hoy me apoyo, avanzando por la vida,
en su bastón de amor y de consejos.


Carta a Julia, al cumplir un año

 


17 de junio 2022

Querida Julia:

                          La vida nos sorprende cada día. Y nos transforma. Los espacios quedan, en algunas ocasiones, vacíos; y  en otras, se llenan de luz. La vida nos quita y nos da. Nos enseña.

                           Hoy cumples tu primer año Julia. Y es increíble este mundo en el que nos sumergiste con tu llegada, una tarde de junio, cuando ya se iba el otoño, poniéndonos títulos nuevos (padres, abuelos, tíos…), y transportándonos a cada rato a sensaciones desconocidas cada vez que asoman tus cambios cotidianos, que nos deslumbran como luciérnagas, y acrecientan ese misterio que es la vida misma. Y nos llenamos de preguntas. ¿Adónde se fueron tus manitos arrugadas y uñitas frágiles de bebé?¿cuándo tomaste tanta fuerza para sostener una naranja, o dar los primeros pasos de niña inquieta?¿en qué momento descubriste el sabor de la mandarina o la forma del brócoli entre tus dedos?

                           Este desafío de vivir recién comienza Julia. Y tus títulos también irán cambiando; atrás irá quedando poco a poco tu mote de bebé conforme vayas tomando otras formas, y perdiendo ese andar inseguro y ese balbuceo acompañado de señas que diariamente tratamos de descifrar.  Y vendrán esas palabras y frases sueltas cargadas de sol que no querremos olvidar.                  

                           Ojalá podamos seguir mostrándote por dónde andar más segura en esta senda donde hay tanto por ver y aprender.

                           

                               Te amamos Julia. Feliz cumpleaños…

jueves, 31 de marzo de 2022

"Romance al niño soldado"- 2 de abril: Día del veterano y de los caídos en la guerra de Malvinas

 “Tomé sus papeles y su identificación. En la billetera le encontré una foto

de la familia y dos cartas. Las miré. Yo también tenía fotos de mi familia en

la billetera. Se cayó dinero argentino al suelo. Lo levantó y me lo dio. Volví

a ponerlo en su lugar y señaló que lo tomara, además me ofreció el reloj.

Lo miré a la cara. Tenía los ojos húmedos y de repente empezó a llorar. … Le

metí el reloj y la billetera de nuevo en el bolsillo. De la mano izquierda le colgaba

el rosario; había estado rezando. Tendría unos diecisiete o dieciocho años.”

VINCENT BRAMLEY (soldado inglés)- “Viaje al infierno”- Planeta- Bs. As. 1993

 


ROMANCE AL NIÑO SOLDADO 

Niño soldado novato

que te inventaron el juego

para que muevas las fichas

sobre ese tablero nuevo.

No conocías las reglas

en el territorio ajeno,         

y te sentías intruso,

extranjero en tu terreno,

y te mandaron sin planes,

sin técnicas ni reglamentos,

a defender tu bandera

como si eso fuera un juego.

Te cargaron con mochilas,

con frazadas y armamento,   

te empujaron muy de pronto

y allí conociste el miedo

cuando viste que las balas

no eran balas de fogueo,

y que cuando te rozaban

salía sangre del cuerpo.

Niño soldado inocente,

confundido e indefenso,

víctima de hambre y de frío

del maltrato y del silencio,

te imaginé solitario

y cansado hasta los huesos,

iluminado tan sólo                         

por el resplandor del fuego.           

Te anunciaban vencedor,

eso creía tu pueblo,

más duró poco el engaño

y aún nos sigue doliendo.

Como en un juego de mesa

te barrieron del tablero,

y sin más explicaciones

te enviaron de regreso,

y la palabra derrota

entró como un dardo al pecho.

Llegaron solos y tristes,                    

mas muchos ya no volvieron             

y como ofrenda maldita              

allá dejaron su cuerpo.       

Niño soldado novato,

aturdido e inexperto,

te despojaron de vida,

de juventud y de sueños,

te dieron una medalla,

ese fue todo tu premio

al coraje y heroísmo,

a tu valor y a tu esfuerzo,

sólo pusieron tu nombre

al pie de algún monumento

y ascendiste a veterano

sin haber ganado el juego.

 

Publicado por la autora en el libro “FOTOGRAFÍAS DEL ALMA”- Edición de autor- Rafaela 2011-

miércoles, 23 de junio de 2021

"La primera mirada" (de la autora)- para Julia

     En ese momento estabas muy ocupada. Todo era muy confuso para vos, estoy segura. La situación se presentaba caótica, desorganizada y no estabas preparada para afrontarlo, nunca te preparan para eso. Escuchabas ruidos metálicos y voces desconocidas que te provocaban miedo y desconfianza incitándote a quedarte donde estabas, segura y protegida, a pesar de la oscuridad y la humedad que te rodeaban.  Pero había que salir, no quedaba otra opción. Afuera todos te estábamos esperando.

     Te gustara o no, fuerzas superiores perturbaban tu largo letargo que estaba llegando a su fin. Habías empezado a sentir presiones, que te impedían controlar tus escasos movimientos. Cuando llegó el momento, divisaste una tenue luz que te indicaba la única salida, el sendero que debías seguir obligatoriamente y que te alejaría de la zona de seguridad. Algo se rompió, y sentiste que ibas a ser desalojada a pesar de tus intentos por quedarte. La incertidumbre era parte de la historia pero la curiosidad no te movilizaba a acelerar el proceso que parecía anárquico, agresivo y desolador. Pero no estabas sola.

     De pronto notaste que ibas llegando a una zona desconocida y eso te asustó aún más, pero ya no podías hacer nada para detenerte, eso escapaba a tu decisión y a tus deseos. Las presiones se hicieron insoportables. Los ruidos y las voces fueron aumentando de a poco y la luz se tornaba cada vez más intensa a medida que te acercabas al final del largo y estrecho túnel, al punto de no permitirte abrir los ojos. ¿Qué era lo que estaba ocurriendo? Esto no estaba en tus planes.

     Sin embargo, cuando la realidad parecía estar fuera de control, la violencia cesó por completo al final del laberinto y, aunque sentiste frío y temor, te encontraste en libertad. Las emociones contradictorias que te acechaban te condujeron a un llanto que, luego de nueve meses, completó el ciclo milenario y misterioso.

     Y ahí fue cuando te vieron mamá y papá. No creo que lo recuerdes, porque tu esfuerzo estaba centrado en percibir el entorno borroso y en amoldarte a la nueva situación, pero ese fue el momento en que se encontraron tus ojos con los de ellos por primera vez. Frente a frente. Sin la interferencia del mundo que, en pocos minutos, empezarías a transitar y a enfrentar. Y aquella mirada, la primera, detuvo el tiempo. Y en ese preciso instante, ellos supieron que cambiarías su vida para siempre.  



Nota de la autora: este texto fue modificado para adaptarlo al nacimiento de Julia. El original está  publicado en "Rincones y Acuarelas II" (La Imprenta Digital- Buenos Aires - 2019- de la autora), cuyo link presento a continuación: