POESÍA. NARRATIVA. INFORMACIÓN LITERARIA. CONCURSOS. AUTORES CLÁSICOS Y NÓVELES


Puedes pedir los libros de la autora al mail: beamarchisone@gmail.com (envíos a todo el país)

LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.
Mostrando entradas con la etiqueta LIBROS SUGERIDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LIBROS SUGERIDOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de octubre de 2017

EXTRACTOS DE LIBROS: "La Alegoría del Carruaje IV"- (El Camino de la Felicidad"- JORGE BUCAY)


Adelante el sendero se abre en abanico.
Por lo menos cinco rumbos diferentes se me ofrecen.
Ninguno pretende ser el elegido, sólo están allí.
Un anciano está sentado sobre una piedra, en la encrucijada.
Me animo a preguntar:
—¿En qué dirección, anciano?
—Depende lo que busques —me contesta sin moverse.
—Quiero ser feliz —le digo.
—Cualquiera de estos caminos te puede llevar en esa dirección.
Me sorprendo:
—Entonces... ¿da lo mismo?
—No.
—Tú dijiste...
—No. Yo no dije que cualquiera te llevaría; dije que cualquiera puede ser el que te lleve.
—No entiendo.
—Te llevará el que elijas, si eliges correctamente.
—¿Y cuál es el camino correcto?
El anciano se queda en silencio. 
Comprendo que no hay respuesta a mi pregunta. Decido cambiarla por otras:

—¿Cómo podré elegir con sabiduría? ¿Qué debo hacer para no equivocarme?
Esta vez el anciano contesta:
—No preguntes... No preguntes.
Allí están los caminos. 
Sé que es una decisión importante. No puedo equivocarme...
El cochero me habla al oído, propone el sendero de la derecha.
Los caballos parecen querer tomar el escarpado camino de la izquierda.
El carruaje tiende a deslizarse en pendiente, recto, hacia el frente.
Y yo, el pasajero, creo que sería mejor tomar el pequeño caminito elevado del costado.
Todos somos uno y, sin embargo, estamos en problemas.
Un instante después veo cómo, muy despacio, por primera vez con tanta claridad, el cochero, el carruaje y los caballos se funden en mí.
También el anciano deja de ser y se suma, se agregan los caminos recorridos hasta aquí y cada una de las personas que conocí.
No soy nada de eso, pero lo incluyo todo.
Soy yo el que ahora, completo, debe decidir el camino.
Me siento en el lugar que ocupaba el anciano y me tomo un tiempo, simplemente el tiempo que necesito para tomar esa decisión. 
Sin urgencias. No quiero adivinar, quiero elegir.
Llueve. 
Me doy cuenta de que no me gusta cuando llueve.
Tampoco me gustaría que no lloviera nunca.
Parece que quiero que llueva solamente cuando tengo ganas.
Y, sin embargo, no estoy muy seguro de querer verdaderamente eso.
Creo que sólo asisto a mi fastidio, como si no fuera mío, como si yo no tuviera nada que ver.
De hecho no tengo nada que ver con la lluvia. 
Pero es mío el fastidio, es mía la no aceptación, soy yo el que está molesto.
¿Es por mojarme?
No.
Estoy molesto porque me molesta la lluvia.
Llueve... 
¿Debería apurarme?
No. 
Más adelante también llueve.
Qué importa si las gotas me mojan un poco, importa el camino.
No importa llegar, importa el camino.
En realidad nada importa, sólo el camino.

 

ALEGORÍA: Composición literaria o representación artística que tiene sentido simbólico.
Símbolos: Carruaje (cuerpo).  Caballos (deseos, emociones, impulsos). Cochero (mente)
Ahora vuelve a leerlo, conociendo los símbolos.

“El camino hacia la realización pesonal es difícil y continuo", nos dice Jorge Bucay en sus libros. En esta serie de caminos, el autor nos ofrece unos mapas de territorio para que cada uno de nosotros recorra el suyo propio, a su ritmo y eligiendo el trayecto." “La autodependencia (EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA), el amor (EL CAMINO DEL ENCUENTRO), el dolor (EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS) y la felicidad (EL CAMINO DE LA FELICIDAD) son los cuatro caminos que, según Jorge Bucay, conducen a la plenitud del ser humano, cuatro trayectos que cada uno ha de recorrer desde su experiencia personal. "
 
El que ahora nos ocupa es el camino de la contemplación y la búsqueda del sentido de la vida (EL CAMINO DE LA FELICIDAD). Puede que esta sea la senda más compleja de las que hasta ahora se han propuesto, pues no hay una sola, y ser o no felices depende, sobre todas las cosas, de nosotros mismos. Con su habitual estilo, ameno y esclarecedor, Bucay entreteje historias y anécdotas de las que se desprenden reflexiones fundamentales sobre la búsqueda de la escurridiza felicidad, como que ser feliz no significa estar disfrutando a todas horas, sino vivir la serenidad que produce estar en el buen camino, o que no podemos andar culpando de nuestra felicidad a los demás. Y es que los retos que plantea la vida siempre nos brindan la oportunidad de aprender y de superarnos, de avanzar en el camino hacia la felicidad.

Colección HOJAS  DE  RUTA
EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del carruaje I" - (El camino de la autodependencia- Jorge Bucay)
EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del Carruaje II"- (El Camino del Encuentro- Jorge Bucay) 

jueves, 12 de octubre de 2017

EXTRACTOS DE LIBROS: "La Alegoría del Carruaje III"- (El Camino de las Lágrimas- JORGE BUCAY)



Mirando hacia la derecha me sobresalta un movimiento brusco del carruaje.
Miro el camino y me doy cuenta de que estamos transitando por la banquina.
Le grito al cochero que tenga cuidado y él inmediatamente retoma la senda.
No entiendo cómo se ha distraído tanto como para no notar que dejaba la huella.
Quizás se esté poniendo viejo.                               
Giro mi cabeza hacia la izquierda para hacerle una señal a mi compañero de ruta y dejarle saber que todo está en orden pero no lo veo.
El sobresalto ahora es intenso, nunca antes nos habíamos perdido en ruta.

Desde que nos encontramos no nos habíamos separado ni por un momento.
Era un pacto sin palabras.
Nos deteníamos si el otro se detenía.
Acelerábamos si el otro apuraba el paso.
Tomábamos juntos el desvío si cualquiera de los dos decidía hacerlo...
Y ahora ha desaparecido.
De repente no está a la vista.
Me asomo infructuosamente observando el camino hacia ambos lados.
No hay caso.
Le pregunto al cochero, y me confiesa que desde hace un rato dormitaba en el pescante. Argumenta que, de tanto andar acompañados muchas veces alguno de los dos cocheros se dormía por un ratito, confiado en que el otro se haría vigía del camino.
Cuántas veces los caballos mismos dejaban de imponer un ritmo propio para cabalgar al que imponían los caballos del carruaje de al lado.
Éramos como dos personas guiadas por un mismo deseo, como dos individuos con un único intelecto, como dos seres habitando en un solo cuerpo.
Y de repente,
La soledad,
El silencio,
El desconcierto.
¿Se habría accidentado mientras yo distraído no miraba?, quizás los caballos habían tomado el rumbo equivocado aprovechando que ambos cochero dormían.
Quizás el carruaje se había adelantado sin siquiera notar nuestra ausencia y proseguía su marcha más adelante en el camino.
Me asomo una vez más por la ventanilla y grito:
- ¡hola!
Espero unos segundos y le repito al silencio:
- ¡hola, ¿dónde estás?.
Ninguna respuesta.
¿Debería volver a buscarlo, sería mejor quedarme y esperar que llegue, o más bien debería acelerar el paso para volver a encontrarlo más adelante?
Hace mucho tiempo que no me planteaba estas decisiones.
Había decidido allá y entonces dejarme llevar a su lado donde el camino apuntara.
Pero ahora…
El temor de que estuviera extraviado y la preocupación de que algo le haya pasado van dejando lugar a una emoción diferente.
¿Y si hubiera decidido no seguir conmigo?
Después de un tiempo me doy cuenta de que por mucho que lo espere nunca volverá.
Por lo menos no a este lugar.
La opción es seguir o dejarme morir aquí. Dejarme morir. Me tienta esa idea.
Desengancho los caballos y le pido al cochero que se apee. Los miro: carruaje, cochero, caballos, yo mismo...
Así me siento, dividido, perdido, destrozado.
Mis pensamientos por un lado, mis emociones por otro, mi cuerpo por otro, mi alma, mi espíritu, mi conciencia de mí mismo, allí paralizada.
Levanto la vista y miro al camino hacia delante.
Desde donde estoy, el paisaje parece un pantano.
Unos metros al frente la tierra se vuelve un lodazal.
Cientos de charcos y barriales me muestran que el sendero que sigue es peligroso y resbaladizo. No es la lluvia lo que ha empapado la tierra.
Son las lágrimas de todos los que pasaron antes por este camino mientras iban llorando una pérdida.

"Las pérdidas forman parte de nuestra vida, son constantes universales e insoslayables. Y las llamamos pérdidas necesarias porque crecemos a través de ellas." Jorge Bucay. La pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación, el abandono definitivo de algo que considerábamos valioso son expresiones de una misma realidad. Son fenómenos que pueden hundirnos en la tristeza, el aislamiento e incluso empujarnos a la desesperación. 
En El Camino de las Lágrimas Bucay nos invita a reflexionar sobre uno de los desafíos más difíciles pero, al mismo tiempo, más importantes que todos los seres humanos debemos enfrentar: el proceso de duelo.

ALEGORÍA: Composición literaria o representación artística que tiene sentido simbólico.


Símbolos: Carruaje (cuerpo).  Caballos (deseos, emociones, impulsos). Cochero (mente)
Ahora vuelve a leerlo, conociendo los símbolos.

Colección HOJAS  DE  RUTA
EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del carruaje I" - (El camino de la autodependencia- Jorge Bucay)
EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del Carruaje II"- (El Camino del Encuentro- Jorge Bucay)

jueves, 5 de octubre de 2017

EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del Carruaje II"- (El Camino del Encuentro- Jorge Bucay)


Integrados como un todo, mi carruaje, los caballos, el cochero y yo, recorrimos con cierto trabajo el primer tramo del camino. A medida que avanzaba cambiaba el entorno: por momentos árido y desolador, por momentos florido y confortante; cambiaban las condiciones climáticas y el grado de dificultad del sendero: a veces suave y llano, otras áspero y empinado, otras resbaladizo y en pendiente; cambiaban, por fin, mis condiciones anímicas: aquí sereno y optimista, antes triste y cansado, más allá fastidioso y enojado.
Ahora, al final de este tramo, siento que en realidad los únicos cambios importantes eran estos últimos, los internos, como si los de afuera dependieran de éstos o simplemente existieran.
Detenido por un momento a contemplar las huellas dejadas atrás, me siento satisfecho y orgulloso; para bien y para mal, mis triunfos y mis frustraciones me pertenecen.
Sé que una nueva etapa me espera, pero no ignoro que podría dejar que esperara para siempre sin siquiera sentirme un poco culpable. Nada me obliga a seguir adelante, nada que no sea mi propio deseo de hacerlo.
Miro hacía adelante. El sendero me resulta atractivamente invitante. Desde el comienzo veo que el trayecto está lleno de colores infinitos y formas nuevas que despiertan mi curiosidad. Mi intuición me dice que también debe estar lleno de peligros y dificultades pero eso no me frena; ya sé que cuento con todos mis recursos que con ellos será suficiente para enfrentar cada peligro y traspasar cada dificultad. Por otra parte, he aprendido definitivamente que soy vulnerable pero no frágil.
Sumido en el diálogo interno, casi ni me doy cuenta de que he empezado a recorrerlo.
Disfruto mansamente del paisaje... y él, se diría, disfruta de mi paso, a juzgar por su decisión de volverse a cada instante más hermoso.
De pronto, a mi izquierda, por un sendero paralelo al que recorro, percibo una sombra que se mueve por detrás de unos matorrales.
Presto atención. Más adelante, en un claro, veo que es otro carruaje que por su camino avanza en mi misma dirección.
Me sobresalta su belleza: la madera oscura, los bronces brillantes, las ruedas majestuosas, la suavidad de sus formas torneadas y armónicas...
Me doy cuenta de que estoy deslumbrado.
Le pido al cochero que acelere la marcha para ponernos a la par. Los caballos corcovean y desatan el trote. Sin que nadie los indique, ellos solos van acercando el carruaje al borde izquierdo como para acortar distancias.
El carruaje vecino también es tirado por dos caballos y también tiene un cochero llevando las riendas. Sus caballos y los míos acompasan su trote espontáneamente, como si fueran una sola cuadrilla. Los cocheros parecen haber encontrado un buen momento para descansar porque ambos acaban de acomodarse en el pescante y con la mirada perdida sostienen relajadamente las riendas dejando que el camino nos lleve.
Estoy tan encantado con la situación que solamente un largo rato después descubro que el otro carruaje también lleva un pasajero.
No es que pensara que no lo llevaba, sólo que no lo había visto.
Ahora lo descubro y lo miro. Veo que él también me está mirando. Como manera de hacerle saber mi alegría le sonrío y él, desde su ventana, me saluda animadamente con la mano.
Devuelvo el saludo y me animo a susurrarle un tímido “Hola”. Misteriosamente, o quizás no tanto, él escucha y contesta:
Hola. ¿Vas hacia allá?
Sí – contesto con una sorprendente alegría-. ¿Vamos juntos?
Claro – me dice-, vamos.
Yo respiro profundo y me siento satisfecho.
En todo el camino recorrido no había encontrado nunca a un compañero de ruta.
Me siento feliz sin saber por qué y, lo más interesante, sin ningún interés especial en saberlo.



“El camino hacia la realización pesonal es difícil y continuo", nos dice Jorge Bucay en sus libros. En esta serie de caminos, el autor nos ofrece unos mapas de territorio para que cada uno de nosotros recorra el suyo propio, a su ritmo y eligiendo el trayecto." “La autodependencia (EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA), el amor (EL CAMINO DEL ENCUENTRO), el dolor (EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS) y la felicidad (EL CAMINO DE LA FELICIDAD) son los cuatro caminos que, según Jorge Bucay, conducen a la plenitud del ser humano, cuatro trayectos que cada uno ha de recorrer desde su experiencia personal. "
 
En El Camino del Encuentro Jorge Bucay nos invita al compromiso, al contacto y a compartir con los demás. A lo largo de sus inteligentes y provocadores comentarios, nos lleva de la risa a la reflexión mientras nos muestra la ruta del encuentro verdadero en la amistad, en la familia, en el amor y en el sexo. Siendo como es un libro de entretenida lectura, nos atrevemos a asegurar que nadie después de leerlo seguirá pensando igual que antes de hacerlo.
 
ALEGORÍA: Composición literaria o representación artística que tiene sentido simbólico.
Símbolos: Carruaje (cuerpo).  Caballos (deseos, emociones, impulsos). Cochero (mente) 
Colección HOJAS DE RUTA

sábado, 30 de septiembre de 2017

EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del carruaje I" - (El camino de la autodependencia- Jorge Bucay)


Un día de octubre, una voz familiar en el teléfono me dice:
- Salí a la calle que hay un regalo para vos.
Entusiasmado, salgo a la vereda y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy “chic”. Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran
asiento semicircular forrado en pana bordó y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo...todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más. Entonces miro por la ventana y veo “el paisaje”: de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: ¡Que bárbaro este regalo! Qué bien, qué lindo...Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación.
Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo. Me pregunto: ¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas? Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.
De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome:
- ¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?
Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados.
- Le faltan los caballos – me dice antes que llegue a preguntarle.
Por eso veo siempre lo mismo – pienso -, por eso me parece aburrido...
- Cierto – digo yo.
Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro grito:
- ¡¡Eaaaa!!
El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende.
Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje y a ver el comienzo de rajadura en uno de los laterales.
Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los pozos, se suben a las veredas, me llevan en uno de los laterales.
Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren.
Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso.
Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve.
En ese momento, veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto. Lo insulto:
¡Que me hizo!
Me grita:
- ¡Te falta el cochero!
¡Ah! – digo yo.
Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar a un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.
Me parece que ahora si estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron.
Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero adónde quiero ir.
Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta.
Yo... Yo disfruto del viaje.

ALEGORÍA: Composición literaria o representación artística que tiene sentido simbólico.




Símbolos: Carruaje (cuerpo).  Caballos (deseos, emociones, impulsos). Cochero (mente)
Ahora vuelve a leerlo, conociendo los símbolos.


“El camino hacia la realización pesonal es difícil y continuo", nos dice Jorge Bucay en sus libros. En esta serie de caminos, el autor nos ofrece unos mapas de territorio para que cada uno de nosotros recorra el suyo propio, a su ritmo y eligiendo el trayecto." “La autodependencia (primer libro), el amor (segundo libro), el dolor (tercer libro) y la felicidad (cuarto libro) son los cuatro caminos que, según Jorge Bucay, conducen a la plenitud del ser humano, cuatro trayectos que cada uno ha de recorrer desde su experiencia personal. "

El Camino de la Autodependencia es el primer camino por conquistar, un punto de partida necesario para alcanzar la autorealización, la fórmula personal del éxito, o comoquiera que cada uno decida llamar a aquello que constituye nuestro único y más grande desafío.”

Colección HOJAS DE RUTA
EXTRACTOS DE LIBROS. "La alegoría del Carruaje II"- (El Camino del Encuentro- Jorge Bucay)
EXTRACTOS DE LIBROS: "La Alegoría del Carruaje III"- (El Camino de las Lágrimas- JORGE BUCAY)

martes, 7 de febrero de 2017

LIBROS SUGERIDOS: "Cinco esquinas" (Mario Vargas LLosa)

Cinco esquinas (2016) es la última novela de Mario Vargas Llosa (1934) y la número dieciocho de su vasta colección, la misma que le valiera el Premio Nobel en 2010. Como suele suceder con las obras de Vargas Llosa, el argumento inquietante y cambiante de la novela, así como la manera tan dinámica en que está narrada, atrapan al lector de comienzo a fin. No es una novela larga ni mucho menos densa; de hecho solamente cuenta con veintidós capítulos cortos, cuyos títulos se asemejan a titulares de periódicos, y 314 páginas de lectura ágil, interesante, y amena. El estilo narrativo de la novela tampoco es complejo en absoluto y aunque coexisten varias historias paralelas no es difícil seguir la trama de ninguna de ellas ni tampoco el hilo unificador.
 El título de la novela se refiere a un espacio emblemático de Barrios Altos, un vecindario muy venido a menos, en el centro de Lima, al sector donde se interceptan cinco calles , y también se cruzan y mezclan, al menos, cinco cautivantes historias. El contexto histórico-político de Cinco esquinas corresponde a los últimos años de la dictadura de Fujimori-Montesinos.
 Cuando todo parece indicar que la novela es de corte erótico, hay un giro inesperado en la narración y creemos ahora estar frente a una novela política o de denuncia político-social frente a los chantajes, calumnias, intrigas, asesinatos y corrupción generalizada propios de la dictadura Fujimori-Montesinos, una protesta contra el periodismo sensacionalista, la prensa amarilla o, parodiando a Vargas Llosa, “la cultura del espectáculo”.
 La novela Cinco esquinas nos muestra, como suele suceder en muchas otras novelas de Vargas Llosa, un cuadro socioeconómico del Perú. Los personajes pertenecen a diferentes clases sociales y sus luchas, frustraciones, ilusiones, triunfos, fracasos y sueños son distintos. Es como si el barrio Cinco Esquinas fuera un fresco histórico detenido en el tiempo, que nos ofreciera una radiografía del pueblo peruano, es un cruce de caminos donde se juntan “todas las sangres”.

FUENTE:   Reseña de “Cinco esquinas”, de Mario Vargas Llosa, por María-Elvira ...

viernes, 13 de enero de 2017

LIBROS SUGERIDOS: Una suerte pequeña (Claudia Piñeiro)

Una suerte pequeña (Alfaguara, 2015) es una obra intimista escrita en primera persona que como poderoso thriller familiar, traza un retrato psicológico y social de un estrecho microcosmos y de los personajes que en él habitan. En este nuevo trabajo brillan las marcas propias de la autora: reflexión, análisis, intriga y una perturbadora prosa. A modo de bitácora de viaje, Piñeiro narra la vuelta de una mujer al lugar del que se vio obligada a huir veinte años atrás, y el inevitable encuentro con los fantasmas de su pasado.

«Yo misma no me reconozco cuando me busco en las fotos de aquella época. Solo conservo tres fotos, las tres con él, de tres momentos distintos. Ninguna con Mariano. Ya casi no las miro, dejé de hacerlo para poder curarme. Robert me pidió que no las mirara más, y tenía razón».

miércoles, 24 de agosto de 2016

LIBROS SUGERIDOS: "Clases de Literatura" (Julio Cortázar)

Berkeley, California, otoño de 1980. En la cima de su carrera y después de años de negativas, Julio Cortázar acepta dar un curso universitario de dos meses en los Estados Unidos. Como cabía esperar, no se tratará de conferencias magistrales sino de una serie de charlas sobre literatura, y sobre todo acerca de su experiencia de escritor y la génesis de sus obras.Las clases tratan gran diversidad de temas: aspectos del cuento fantástico; la musicalidad, el humor, el erotismo y lo lúdico en la literatura; la imaginación y el realismo, la literatura social y las trampas del lenguaje, todos ellos encarnados en lecturas y ejemplos tomados de la cultura universal. Las clases llegan a su punto máximo de interés cuando Cortázar, ya en la edad de los balances, se refiere a su evolución de escritor y analiza su obra: cómo nacieron los cronopios y cuentos insuperables como “La noche boca arriba” o “Continuidad de los parques”; el sentido de Rayuela y su proceso de escritura; el desafío de Libro de Manuel.
Quien lea la minuciosa y fiel transcripción de trece horas de grabaciones, al cabo de este encuentro con el Cortázar oral, valorará lo mismo que en sus textos: la soltura y cercanía, la vastedad de lecturas, la honestidad intelectual, la imaginación y el rigor de tamaño profesor. El Cortázar que nos quedaba por conocer, éste que ya entra en el aula y sonríe.

Opinión de la autora:  Un libro completo que incluye también estractos de sus obras. Leerlo es tener el privilegio de sentirse uno más de la clase. Ningún escritor debe perdérselo.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La luz es como el agua (Gabriel García Márquez)

La luz es como el agua, escrito originalmente en 1978, es el onceavo del compendio de doce cuentos escritos y redactados por Gabriel García Márquez a lo largo de dieciocho años, que conforman el libro llamado Doce cuentos peregrinos.


En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos.
-De acuerdo -dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagena.
Totó, de nueve años, y Joel, de siete, estaban más decididos de lo que sus padres creían.
-No -dijeron a coro-. Nos hace falta ahora y aquí.
-Para empezar -dijo la madre-, aquí no hay más aguas navegables que la que sale de la ducha.
Tanto ella como el esposo tenían razón. En la casa de Cartagena de Indias había un patio con un muelle sobre la bahía, y un refugio para dos yates grandes. En cambio aquí en Madrid vivían apretados en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. Pero al final ni él ni ella pudieron negarse, porque les habían prometido un bote de remos con su sextante y su brújula si se ganaban el laurel del tercer año de primaria, y se lo habían ganado. Así que el papá compró todo sin decirle nada a su esposa, que era la más reacia a pagar deudas de juego. Era un precioso bote de aluminio con un hilo dorado en la línea de flotación.
-El bote está en el garaje -reveló el papá en el almuerzo-. El problema es que no hay cómo subirlo ni por el ascensor ni por la escalera, y en el garaje no hay más espacio disponible.
Sin embargo, la tarde del sábado siguiente los niños invitaron a sus condiscípulos para subir el bote por las escaleras, y lograron llevarlo hasta el cuarto de servicio.
-Felicitaciones -les dijo el papá ¿ahora qué?
-Ahora nada -dijeron los niños-. Lo único que queríamos era tener el bote en el cuarto, y ya está.
La noche del miércoles, como todos los miércoles, los padres se fueron al cine. Los niños, dueños y señores de la casa, cerraron puertas y ventanas, y rompieron la bombilla encendida de una lámpara de la sala. Un chorro de luz dorada y fresca como el agua empezó a salir de la bombilla rota, y lo dejaron correr hasta que el nivel llego a cuatro palmos. Entonces cortaron la corriente, sacaron el bote, y navegaron a placer por entre las islas de la casa.
Esta aventura fabulosa fue el resultado de una ligereza mía cuando participaba en un seminario sobre la poesía de los utensilios domésticos. Totó me preguntó cómo era que la luz se encendía con sólo apretar un botón, y yo no tuve el valor de pensarlo dos veces.
-La luz es como el agua -le contesté: uno abre el grifo, y sale.
De modo que siguieron navegando los miércoles en la noche, aprendiendo el manejo del sextante y la brújula, hasta que los padres regresaban del cine y los encontraban dormidos como ángeles de tierra firme. Meses después, ansiosos de ir más lejos, pidieron un equipo de pesca submarina. Con todo: máscaras, aletas, tanques y escopetas de aire comprimido.
-Está mal que tengan en el cuarto de servicio un bote de remos que no les sirve para nada -dijo el padre-. Pero está peor que quieran tener además equipos de buceo.
-¿Y si nos ganamos la gardenia de oro del primer semestre? -dijo Joel.
-No -dijo la madre, asustada-. Ya no más.
El padre le reprochó su intransigencia.
-Es que estos niños no se ganan ni un clavo por cumplir con su deber -dijo ella-, pero por un capricho son capaces de ganarse hasta la silla del maestro.
Los padres no dijeron al fin ni que sí ni que no. Pero Totó y Joel, que habían sido los últimos en los dos años anteriores, se ganaron en julio las dos gardenias de oro y el reconocimiento público del rector. Esa misma tarde, sin que hubieran vuelto a pedirlos, encontraron en el dormitorio los equipos de buzos en su empaque original. De modo que el miércoles siguiente, mientras los padres veían El último tango en París, llenaron el apartamento hasta la altura de dos brazas, bucearon como tiburones mansos por debajo de los muebles y las camas, y rescataron del fondo de la luz las cosas que durante años se habían perdido en la oscuridad.
En la premiación final los hermanos fueron aclamados como ejemplo para la escuela, y les dieron diplomas de excelencia. Esta vez no tuvieron que pedir nada, porque los padres les preguntaron qué querían. Ellos fueron tan razonables, que sólo quisieron una fiesta en casa para agasajar a los compañeros de curso.
El papá, a solas con su mujer, estaba radiante.
-Es una prueba de madurez -dijo.
-Dios te oiga -dijo la madre.
El miércoles siguiente, mientras los padres veían La Batalla de Argel , la gente que pasó por la Castellana vio una cascada de luz que caía de un viejo edificio escondido entre los árboles. Salía por los balcones, se derramaba a raudales por la fachada, y se encauzó por la gran avenida en un torrente dorado que iluminó la ciudad hasta el Guadarrama.
Llamados de urgencia, los bomberos forzaron la puerta del quinto piso, y encontraron la casa rebosada de luz hasta el techo. El sofá y los sillones forrados en piel de leopardo flotaban en la sala a distintos niveles, entre las botellas del bar y el piano de cola y su mantón de Manila que aleteaba a media agua como una mantarraya de oro. Los utensilios domésticos, en la plenitud de su poesía, volaban con sus propias alas por el cielo de la cocina. Los instrumentos de la banda de guerra, que los niños usaban para bailar, flotaban al garete entre los peces de colores liberados de la pecera de mamá, que eran los únicos que flotaban vivos y felices en la vasta ciénaga iluminada. En el cuarto de baño flotaban los cepillos de dientes de todos, los preservativos de papá, los pomos de cremas y la dentadura de repuesto de mamá, y el televisor de la alcoba principal flotaba de costado, todavía encendido en el último episodio de la película de media noche prohibida para niños.
Al final del corredor, flotando entre dos aguas, Totó estaba sentado en la popa del bote, aferrado a los remos y con la máscara puesta, buscando el faro del puerto hasta donde le alcanzó el aire de los tanques, y Joel flotaba en la proa buscando todavía la altura de la estrella polar con el sextante, y flotaban por toda la casa sus treinta y siete compañeros de clase, eternizados en el instante de hacer pipí en la maceta de
geranios, de cantar el himno de la escuela con la letra cambiada por versos de burla contra el rector, de beberse a escondidas un vaso de brandy de la botella de papá. Pues habían abierto tantas luces al mismo tiempo que la casa se había rebosado, y todo el cuarto año elemental de la escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. En Madrid de España, una ciudad remota de veranos ardientes y vientos helados, sin mar ni río, y cuyos aborígenes de tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz.

domingo, 13 de diciembre de 2015

LIBROS SUGERIDOS: Siempre Alice

Alice Howland está orgullosa de la vida que tanto esfuerzo le ha costado construir. A los cincuenta, es profesora de psicología en Harvard y una lingüista de fama mundial. Tiene un marido al que ama y tres hijos adultos. Cuando empieza a sentirse desorientada y olvidadiza, un trágico diagnóstico cambia su vida para siempre. Bella y estremecedora, esta novela es un retrato vívido y conmovedor de la irrupción precoz del Alzheimer. Al adentrarnos en la historia, nos enteramos de lo que Alice piensa y siente a medida que avanza la enfermedad, haciéndola dejar de ser la persona que era y modificando su relación con su familia y con el mundo. Un libro escrito con realismo y al mismo tiempo con ternura.

jueves, 12 de noviembre de 2015

LIBROS SUGERIDOS: Cartas a un joven novelista (Mario Vargas Llosa)

En esta obra, Mario Vargas Llosa dirige a todos aquellos que tienen la ilusión de llegar a ser escritores unas magníficas reflexiones en forma epistolar acerca del arte de narrar. Cómo comenzar a cristalizar esa vocación en obras literarias, por dónde empezar esa aventura, de dónde salen las historias que cuentan las novelas, cómo se le ocurren los temas a un novelista… son algunas de las preguntas a las que el premio nobel de literatura da respuesta en este libro, que se convierte así en una lección magistral del oficio de escribidor.


EXTRACTO
Es un buen comienzo para la aventura que le gustaría emprender y de la que espera —estoy seguro, aunque en su carta no me lo diga— tantas maravillas. Me atrevo a sugerirle que no cuente demasiado con ello, ni se haga muchas ilusiones en cuanto al éxito. No hay razón alguna para que usted no lo alcance, desde luego, pero, si persevera, escribe y publica, pronto descubrirá que los premios, el reconocimiento público, la venta de los libros, el prestigio social de un escritor, tienen un encaminamiento sui géneris, arbitrario a más no poder, pues a veces rehúyen tenazmente a quienes más los merecerían y asedian y abruman a quienes menos. De manera que quien ve en el éxito el estímulo esencia1 de su vocación es probable que vea frustrado su sueño y confunda la vocación literaria con la vocación por el relumbrón y los beneficios económicos que a ciertos escritores (muy contados) depara la literatura. Ambas cosas son distintas.

 Opinión de la autora: Ningún escritor puede dejar de leerlo

miércoles, 7 de octubre de 2015

LIBROS SUGERIDOS: Ser feliz era esto (Eduardo Sacheri)

La vida de Lucas, cercado por su tendencia a la introversión y hundido en la pasividad, cambia abruptamente cuando llama a su puerta Sofía, una chica de catorce años que acaba de perder a su madre y que es la hija que, sin saberlo, ha engendrado con una mujer de la que se enamoró en su juventud y nunca volvió a ver. Con vaivenes, marchas y contramarchas, se va tejiendo poco a poco la confianza y se develan los secretos escondidos en las historias de Lucas y Sofía. Juntos encontrarán el tesoro de las afinidades y la complicidad que, sanando las heridas del desamor y la vergüenza, les permitirá dejar atrás el pasado. Esta novela es la historia de dos seres solitarios y heridos que descubren nuevas formas de amor y enfrentan con miedos y vacilaciones, pero también con la alegría de dar y recibir, el cambio más grande de sus vidas.

lunes, 27 de julio de 2015

LIBROS SUGERIDOS: Ladrona de libros (Markus Zusak)


La ladrona de libros (título original en inglés, The Book Thief) es una novela de Markus Zusak publicada en 2005. Se llevó el Premio Michael L. Printz en 2007. Para septiembre de 2009 había estado 105 semanas en la lista de superventas juveniles del New York Times.
"La ladrona de libros", novela narrada desde el punto de vista de la Muerte, nos presenta a Liesel Meminger, una niña que se va a vivir con una familia adoptiva, compuesta por dos miembros, Hans y Rosa Hubermann, en un pueblo cercano a Múnich (Molching), en la Alemania anterior a la Segunda Guerra Mundial. El partido de Hitler está en auge y sus seguidores son más numerosos cada día. A lo largo de toda la historia, se muestra el interés de Liesel por la literatura, al tiempo que se narra cómo deberá tomar partido y demostrar todo su valor en tiempos convulsos.
Cuando su padre adoptivo le enseña a leer, ella se propone una peligrosa tarea: robar libros prohibidos por los nazis antes de que desaparezcan para siempre. Su situación se complica cuando decide acoger a un joven judío al que encuentra delante de su casa.

domingo, 8 de marzo de 2015

LIBROS SUGERIDOS: La gesta del marrano (Marcos Aguinis)

La gesta del marrano es una novela histórica, escrita por el argentino Marcos Aguinis y publicada en 1991. Se desarrolla en el Virreinato del Perú durante el siglo XVII.
La novela cuenta la historia de Francisco Maldonado da Silva, un médico judío perseguido por la Inquisición. Se convierte en un defensor de la libertad de conciencia enfrentado al aparato inquisitorial de la época y a los prejuicios hacia los judíos.
El libro tiene 144 capítulos, número recurrente en los escritos judíos, por ser el 12 * 12 (12 simboliza el número de las tribus de Israel).

martes, 6 de mayo de 2014

LIBROS SUGERIDOS: "Como agua para chocolate" (Laura Esquivel)

Como agua para chocolate es una novela escrita por Laura Esquivel, publicada en 1989, que trata acerca de la vida de una mujer (Tita), sus amoríos y la relación de esta con su familia, todo relacionado con la importancia de la cocina y las recetas típicas mexicanas de la época en que está ambientada su vida. En la novela se puede apreciar un estilo particular, en el que se emplea un realismo mágico con el fin de combinar lo sobrenatural con lo mundano. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español «El Mundo»
ARGUMENTO
 La historia empieza en Coahuila. Está ambientada en la época de la Revolución mexicana. Tita es la menor de tres hermanas. En su familia existe la costumbre de que la hija menor no debe casarse; sino que debe hacerse cargo de su madre. La conjugación comienza a complicarse cuando Tita se enamora de un joven gastronomía mexicana como nexo de unión y metáfora de los sentimientos de los personajes; así las cebollas serán el motivo de lágrimas, las codornices negras de fe, los pétalos de rosa despertarán pasiones incontrolables. Cada capítulo inicia con una receta, la primera presentada por la sobrina-nieta de Tita, quién es la que relata la historia.
llamado Pedro Muzquiz, lo cual es inaceptable para las costumbres de la familia de Tita, integrada por su madre "Mamá Elena" y sus dos hermanas: Rosaura y Gertrudis. De esta forma se le prohíbe a Tita relacionarse con cualquier hombre, incluyendo Pedro, su novio de la niñez. Pedro eventualmente pide en matrimonio a Tita, acción que importuna a Mamá Elena; finalmente esta encuentra una "solución": pide en matrimonio a Rosaura, hermana mayor de Tita, para casarse con él y hacerle olvidar, según Mamá Elena, su obsesión por Tita. Pedro acepta escondiendo un ardid: casarse con Rosaura para estar cerca de Tita. Todo el relato utiliza la gastronomía mexicana como nexo de unión y metáfora de los sentimientos de los personajes; así las cebollas serán el motivo de lágrimas, las codornices negras de fe, los pétalos de rosa despertarán pasiones incontrolables. Cada capítulo inicia con una receta, la primera presentada por la sobrina-nieta de Tita, quién es la que relata la historia.

FUENTE:  Como agua para chocolate (novela) - Wikipedia, la ...

lunes, 3 de febrero de 2014

LIBROS SUGERIDOS: "El amor de mi vida" (Rosa Montero)



«Dejar de leer es la muerte instantánea. Sería como vivir en un mundo sin oxígeno.»

Al acercarnos a algunas de sus lecturas preferidas, Rosa Montero nos sumerge en un mundo literario propio, íntimo y universal a un tiempo, formado por grandes historias, héroes valientes, monstruos memorables, jóvenes misteriosos o malvados geniales.
En su original recorrido por grandes títulos de la literatura mundial como Las mil y una noches, La Regenta, El corazón de las tinieblas, Lolita o Frankenstein, nos descubre relatos desconocidos, biografías sobrecogedoras y autores excéntricos.
El irrefrenable amor por la literatura que contienen sus palabras es tan contagioso que este libro, que recoge textos publicados en El País entre 1998 y 2010, se convertirá para muchos en una guía de lectura esencial, alejada de convencionalismos y capaz ofrecer pistas al recién llegado pero también al más avezado lector.

jueves, 16 de enero de 2014

LIBROS SUGERIDOS: La pregunta de sus ojos (Eduardo Sacheri)

La pregunta de sus ojos es una novela de 2005 escrita por el autor argentino Eduardo Sacheri, en la que se basa la película de 2009 El secreto de sus ojos.

SINOPSIS
Treinta años atrás, cuando Benjamín Chaparro era prosecretario en un juzgado de instrucción, llegó a su oficina la causa de un homicidio que no pudo olvidar. Ahora, ya jubilado, repasa buena parte de su vida, las instancias de ese caso y sus insospechadas derivaciones, y la historia de un amor secreto que lo mantiene acorralado entre la pasión y el silencio. El autor de "Esperándolo a Tito" propone en esta, su primera novela, una trama policial ambientada en los años sesenta y setenta, en una Argentina que paulatinamente se sumerge en la violencia política y cuyos personajes luchan contra la impunidad, la burocracia del sistema judicial y las miserias propias y ajenas. Una historia protagonizada por hombres que hicieron de la búsqueda de la verdad un destino; de la memoria, un camino imprescindible, y de la lealtad, un culto que trasciende el tiempo, las distancias y la muerte.

EDUARDO SACHERI
Nació en Buenos Aires en 1967. Profesor y licenciado en Historia, ejerce la docencia universitaria y secundaria. Publicó los libros de relatos "Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol" (2000), "Te conozco, Mendizábal y otros cuentos" (2001), "Lo raro empezó después. Cuentos de fútbol y otros relatos" (2004), "Un viejo que se pone de pie y otros cuentos" (2007), y las novelas "La pregunta de sus ojos" (2005; Alfaguara, 2009) y "Aráoz y la verdad" (Alfaguara, 2008). Colabora en diarios y revistas nacionales e internacionales. Su novela "La pregunta de sus ojos" fue llevada al cine por Juan José Campanella, con el nombre "El secreto de sus ojos", film que se convirtió en una de las películas más exitosas de la historia del cine argentino, fue distinguido con numerosos premios -entre los que se destaca el Oscar a la mejor película extranjera (2010)- y cuyo guión estuvo a cargo de Sacheri y Campanella. Aráoz y la verdad fue adaptada al teatro por Gabriela Izcovich y protagonizada por Luis Brandoni y Diego Peretti. Sus narraciones han sido publicadas en medios gráficos de la Argentina, Colombia y España, e incluidas por el Ministerio de Educación de la Nación en sus campañas de estímulo de la lectura. Su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas.

miércoles, 14 de agosto de 2013

LIBROS SUGERIDOS: "La ridícula idea de no volver a verte" (Rosa Montero)


Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario
que Marie Curie comenzó tras la muerte de su
esposo, incluido al final de este libro, sintió
que la historia de esa mujer fascinante le llenaba
 la cabeza de ideas y emociones. "La ridícula
 idea de no volver a verte" nació de ese incendio
 de palabras, de ese vertiginoso torbellino:
«Éste es un libro sobre la vida,  apasionado
y alegre, sentimental y burlón».

A través de la extraordinaria trayectoria de Curie,
 reflejada aquí en sus aspectos más desconocidos, Rosa Montero
 construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal
y la memoria de todos, el análisis de nuestra época y la evocación
 íntima; habla de la superación del dolor, de las relaciones entre
 hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la ciencia y de
la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría
 de quienes aprenden a vivir con plenitud y con ligereza.
Libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos,
 remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo
placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante
 y cómplice que atrapará al lector desde sus primeras páginas, como
siempre sucede con la buena literatura.

domingo, 21 de julio de 2013

LIBROS SUGERIDOS: "Agua para elefantes" (de Sara Gruen)

Cuando el joven Jacob pierde todo, su familia y su futuro, y el mundo entero parece al borde del abismo en los difíciles años treinta, se aventura en un circo ambulante para trabajar como veterinario. Transcurren años de penuria y crueldad, pero también de ensueño y plenitud, pues Jacob encuentra en el deslumbrante
    Han transcurrido ya muchos años, pero Jacob no se resigna a la postración que el destino le depara. Con renovada valentía nos revelará un secreto impactante y decidirá emprender nuevas andanzas, cueste lo que cueste.
    Sara Gruen, con un estilo apasionado y vibrante, ha escrito una novela aclamada por millones de libreros y lectores. Romance, lucha, asesinato, tragedia y humor integran el cartel de esta gran función que conmueve y asombra por igual.
espectáculo de los hermanos Banzini la amistad, al amor de su vida y a la traviesa elefanta Rosie.

lunes, 17 de junio de 2013

Memorias de una geisha (de Arthur Golden)

En esta maravillosa novela escuchamos las confesiones de Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entreguerras, un país en el que aún resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a convivir con los modos occidentales. De la mano de Sayuri entraremos un mundo secreto dominando por las pasiones y sostenido por las apariencias, donde sensualidad y belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente adiestradas en el arte de la seducción, en el que su virginidad se venderá al mejor postor y donde tendrán que convencerse de que, para ellas, el amor no es más que un espejismo. Apasionante y sorprendente, Memorias de una geisha ha batido récords de permanencia en las listas de superventas de todo el mundo y conquistado a lectores en más de veintiséis idiomas. Su publicación en Suma coincide con el estreno en España de la superproducción basada en esta novela.

domingo, 28 de abril de 2013

Extractos de "La loca de la casa" (de Rosa Montero)- II PARTE



Rosa Montero nació en Madrid y estudió Periodismo y Psicología mientras colaboraba con grupos de teatro independiente como Tábano y Canon. Ha publicado en diversos medios de comunicación y desde 1976 trabaja en exclusiva para “El País”.
En “La loca de la casa”, uno de sus últimos libros, la propia Rosa narra en primera persona a través de su mente y de sus recuerdos, ya sean verdaderos o no, multitud de historias, casos, citas y ejemplos sobre obras, escritores e incluso vivencias personales.
La autora abarca diversos géneros, es una combinación entre autobiografía, ensayo y novela en una misma obra. “La imaginación es la loca de la casa”, es la cita de Santa Teresa de Jesús, de dónde ha tomado Montero el título de su libro, por ello tratará como tema central en toda su obra: la imaginación.
Montero plantea una reflexión  y a partir de ahí expone su punto de vista apoyándose en la vida o las opiniones de diferentes autores, como Capote, Goethe, Kipling, Tolstoi.



·        Cuando vuestro daimon (demonio) lleve el timón, no tratéis de pensar conscientemente. Id a la deriva, esperad y obedeced” (Kipling) (Pág. 50)
·        Lo que te da miedo es ponerte a escribir y no poder encontrarte con tu daimon que está dormido.


·        Los fantasmas de un escritor son aquellos personajes o detalles o situaciones que persiguen al autor, como perros de presa, a lo largo de todos sus libros. Son imágenes que para el novelista tienen un profundo contenido simbólico, un significado que normalmente no entiende, porque los fantasmas son arteros, además de obcecados y se ocultan con tan buena maña entre los pliegues del subconsciente que el escritor a menudo ni siquiera es capaz de saber que los tiene; y así, puede suceder, por ejemplo, que un autor suela meter en sus libros personajes cojos, pero que no se haya dado cuenta de que lo hace.

·        “La intranquilidad y la incertidumbre, así como la intuición de un destino singular, quizá me han impulsado a tomar la pluma par intentar reflejarme a mí mismo” (Roberto Walter). Todas las persona, literatos o no, percibimos esa ansia de la singularidad de nuestro destino, el grito del yo que se siente único y el intento de reflejarse a sí mismo, porque uno escribe para expresarse, pero también para mirarse en un espejo y poder reconocerse y entenderse. (Pág. 82)

·        El éxito angustia, porque no es un objeto que uno pueda poseer ni encerrar en una caja de caudales. El éxito es un atributo de la mirada de los demás, quienes, de pronto, y de manera en realidad bastante arbitraria, deciden contemplarte con placidez y agrado, otorgándote el incierto regalo de creerte exitoso. Una vez situados bajo ese haz de luz procedente de la mirada de los otros, los humanos solemos desear que el foco no se apague, y eso nos coloca en una situación de debilidad y dependencia, porque no sabemos muy bien qué es lo que tenemos que hacer para que el reflector siga luciendo.
Cuando empezamos a escribir para intentar complacer a esa mirada de los
demás, en vez de seguir los dictados del daimon, como decía Kipling, entonces
todo nuestro posible talento, pequeño o mediano, se hace fosfatina, y lo que
escribimos se convierte en basura.


·        El éxito de hoy está relacionado con la fama y no con la gloria. La fama, esa suma de malentendidos que se concentran alrededor de un hombre es vertiginosos juego de espejos deformantes que te devuelven millones de imágenes de ti, imágenes todas ellas falsas y alienantes y esa multiplicación del yo mentiroso puede resultar especialmente dañina para alguien que es un ser que tiene las costuras de su identidad un poco rotas y que tiende a sentirse disociado. (Pág. 87/ 88) 
·        “Escribir es como practicar la prestidigitación. Si te limitas a mencionar una silla, evocas un concepto vago. Si dices que está manchada de azafrán se vuelve visible.

·        “La calidad literaria es uno de los valores más subjetivos y más difícilmente mensurables que conozco, ¿Quién te asegura que esa resma de páginas impresas, ese montón de mentirillas infantiles y ridículas son de verdad una novela y tienen de verdad algún sentido? La historia demuestra que ni el éxito en vida, ni los premios, ni el fracaso y el aborrecimiento de los críticos, han sido nunca una prueba fiable de la calidad de una obra. (Pág. 97)