POESÍA. NARRATIVA. INFORMACIÓN LITERARIA. CONCURSOS. AUTORES CLÁSICOS Y NÓVELES


Puedes pedir los libros de la autora al mail: beamarchisone@gmail.com (envíos a todo el país)

LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.

jueves, 2 de abril de 2026

2 de abril- NIÑO SOLDADO (Beatriz Chiabrera de Marchisone)


 

LETRA ORIGINAL: Beatriz Chiabrera de Marchisone

MÚSICA ORIGINAL y VOZ: Ángel Tato Grangetto

EDICIÓN: María Cecilia Marchisone y Fernando Marchisone

 

En 1982 yo tenía 18 años.

La misma edad que esos jóvenes que fueron convocados, así, de la nada, a pelear por su país, para defender las Islas Malvinas.

Las Malvinas son consideradas argentinas por razones históricas, geográficas y jurídicas.

En primer lugar, Argentina heredó las islas de España, luego de su independencia, y ejerció soberanía efectiva tomando posesión formal, izó su bandera y nombró gobernadores (Luis Vernet en 1829), ejerciendo soberanía real hasta la usurpación británica en 1833. Además, se encuentran dentro de su plataforma submarina continental, siendo una prolongación natural del territorio continental patagónico. 

El reclamo se basa en la integridad territorial y el rechazo a la ocupación colonial impuesta.

Más allá del sentimiento patriótico, estaba la preparación física, psicológica y bélica que no tenían esos jóvenes convocados, que de pronto, fueron soldados.

A ellos, está dedicada “Niño soldado”, canción basada en mi poesía “Romance al niño soldado”, publicada en mi libro “Fotografías del alma” (Talleres diario La Opinión- Rafaela- 2011)

sábado, 25 de octubre de 2025

CONVERSACIONES CON LA ABUELA: "En el antebaño"


 Anoche me estaba maquillando un poco para ir a una obra de teatro en el salón de la biblioteca. Julia me miraba reflejada en el espejo.

JULIA- no parecés una abuela

YO- ¿Por qué lo decís Julia?

JULIA- porque las abuelas no se pintan.



lunes, 20 de octubre de 2025

"Cuatro cuadras" - (de la autora)

Vine a la vida un frío junio

a escasas cuatro cuadras de tu casa,

tú ya contabas con diez años,

yo ni siquiera sabía de tu mirada,

tú ya andabas correteando en las veredas,

con canicas o un balón,

o esquivando indios y piratas,

yo, en mi llanto de bebé,

arropada en una cuna

con una sábana blanca,

con sólo unos pocos metros

entre tu casa y mi casa.

Y así, anduvimos, un trecho,

advirtiendo el mundo por sendas separadas,

tú, con tu impetuosa juventud,

yo, aún con la inocencia de mi infancia,

y crecíamos,

al ritmo de los sueños,

deambulando por cornisas,

optando por senderos llanos

o cuestas empinadas,

sin percibir todavía

que estábamos allí,

a sólo cuatro cuadras de distancia.

Y un día,

un misterioso día,

cuando confabularon duendes y fantasmas,

la brisa del norte

me apareció de pronto

con tu frescura,

con tu picardía espontánea,

y fuimos dos en una misma senda,

dos en la noche de verano

y en lluvias de primavera

bajo un mismo paraguas,

y en tus labios y en mi tez

se despertaron calandrias,

entonces supe de pájaros,

de un catorce de febrero

de tu nombre en tantas letras,

e insomnios de madrugada.

 

Hoy somos ese sol por la mañana,

el que atrapa la ventana,

inundándonos la piel.

Somos un pedazo de la tarde,

un encuentro programado

con la taza de café.

Somos un paseo en bicicleta, 

o una excursión por la plaza

a la par igual que ayer.

Somos esos hijos que parimos,

que soltamos a la vida,

con el reto de crecer.

Somos esos nietos que se asoman

sorprendiéndonos las horas

con diabluras de papel.

 

Y seguimos andando,

con el cabello más blanco

y otras líneas en la cara,

y el torrente que nos lleva

nos reta y nos desafía

a sofocar las borrascas.

Pero al final del día,

cuando la luna se asoma

en las tipas de la plaza,

volvemos a programar

ese encuentro cotidiano

en tu casa, que es mi casa.

 

lunes, 30 de junio de 2025

Truco, mentira y seducción (de la autora)




Mezcla de seducción y de mentira,

de señales esquivas y secretas,

de miradas que se cruzan, clandestinas,

buscando una estrategia.

 

El juego requiere picardía,

respetando las reglas,

los gestos generan el mensaje,

el naipe llegará como respuesta.

 

Ya se mueven los labios en silencio,

ya se entornan los ojos, ya se encumbran las cejas,

un rival a cada lado,  y el aliado

al frente de la mesa.

 

Un halo de amistad vuela la sala

mientras sigue la escena,

aunque haya que plantar duda y engaño,

aunque haya que ocultar una apariencia.

 

Ya se exponen las cartas españolas

y la batalla comienza,

el trío de barajas se desarma

a la orden de una seña.

 

Con su orden paternal de turno,

“poné” grita el pie, mientras alienta,

será fundamental una maniobra

que asegure la primera.

 

Ya suena “envido” desafiando puntos,

los números vendrán por la derecha,

entonces se anima la partida,

y el reto finaliza con las buenas.

 

Y siguen las miradas escondidas

porque la segunda ya se allega,

al canto de “truco” va la ronda

mientras las trampas acechan.

 

Un cuatro disimula el poderío,

y planta confusión para la treta,

entre “quiero” y “no quiero” van los puntos,

entre gritos y jugadas encubiertas.

 

Se miden las palabras con cuidado

insinuando prudencia,

ya crece la tensión y el titubeo

cuando el final se acerca.

 

Se recita poesía, se provoca,

se presiona con pasión y con destreza,

será vencedor el más osado

o el que porta la seña.

 

El  encuentro no tiene sitio propio,

será la mesa de cualquier taberna,

o tu casa, o mi casa,

o cualquier rincón donde las cartas quepan.

 

De fiesta popular va la jornada,

tan propio como el tango o la chacarera.

La escuela es la calle, y es cultura,

es acervo de tradición y herencia.

domingo, 18 de agosto de 2024

CONVERSACIONES CON LA ABUELA: "Mora"

 


Julia- Abuela, ¿ por qué la Mora es un perro?

Yo- Y porque hay personas y animales, y la Mora es un animal.

Julia-¿ pero por qué?

Yo- (sin saber cómo darle una explicación lógica y sencilla, ya que evidentemente lo que le dije no la conformaba, busqué en mi mente lo que tenía más a mano, ya que me tomó de sorpresa. Y le contesté algo que a mí tampoco me conformaba) y porque nació perro.

Se quedó callada, quizás pensando que no tenía sentido seguir preguntando, porque yo no le iba a sacar la duda.

Quizás más adelante Julia, cuando yo también lo entienda…

martes, 23 de abril de 2024

Crónica de una tarde de lluvia en Buenos Aires (De la autora)

 

Llueve en Buenos Aires y yo salgo a comprar libros de inglés. Pero no los clásicos, sino novelas tipo best-sellers. Cada vez que puedo, compro uno para tener a mano en la mesita de luz, por si termino uno, para poder empezar enseguida con otro.  Como era de esperar, en la mayoría de las librerías me ofrecen Shakespeare, George Orwell, Edgar Alan Poe, Dickens, Eugene O’Neill. He leído mucho de ellos en el profesorado, y después también. Pero ahora busco otra cosa, y lo que busco normalmente lo encuentro de segunda mano. Entro y pregunto; son escasos los locales que venden usados.  En todas las librerías –que están abiertas hasta altas horas de la noche- me indican “ahí, en el estante de abajo”, o “en aquel de más arriba”. Nunca en un estante a la altura de mi cabeza.  Entonces, tengo que agacharme, casi acostada, o estirar el cuello hasta donde me dé, para poder leer los títulos de cada ejemplar. Pero no encuentro mucho. Hasta que llego a una librería en calle Corrientes, casi Callao, que tiene en la entrada una caja con usados, tapado con un gran plástico. Sigue lloviendo.  Levanto el plástico, y el empleado me dice que no destape porque se mojan. Busco usados en inglés- le explico. Ah pero no, los de inglés están allá abajo- me contesta, como lo esperaba. Entro sin dudarlo y me agacho al lado de la estantería, mientras pasan algunos extranjeros que no sé qué buscan. Luego me siento en el suelo, porque agachada mucho no aguanto. Y encuentro dos que me interesan. Cada uno de esos libros- como otros que he comprado- tiene una personalidad propia y única. Y yo imagino a sus dueños, deleitándose- como yo- con la lectura entre sus manos, con el olor de la tinta. Alguno tiene una marca de bolígrafo hecha por un niño, otro está rasgado, pero a mí no me importa, porque es parte de la historia y del recorrido que hizo ese ejemplar hasta llegar a mis manos. Y ahora… son míos…


viernes, 19 de abril de 2024

Carta a Julia, que está enojada con su sombra

 

Abril, 2024

Querida Julia:

                           Anoche estabas enojada con tu sombra; corrías de un lado a otro de la casa tratando de que no te siguiera. La mirabas, y no lo podías entender, entonces, te enojabas y llorabas por eso. Pero aunque corrías o te escondías, siempre te perseguía. Quizás la única forma de desprenderte de ella hubiera sido apagar la luz, pero eso te hubiera impedido ver por dónde ibas, o ver a papá, a mamá y a Simón; no apagues la luz por eso. Te cuento que hay sombras que son más duras, pero ésta, la tuya, te va a acompañar toda la vida, como un fiel reflejo de lo que sos. Y nunca te va a dejar sola; tampoco te va a hacer daño. Siempre que haya luz, ella va a estar allí, más grande o más pequeña. Pero anoche estabas enojada. Suele ocurrir cuando llega el final del día con algunas dificultades. Aunque, por ahora, tus dificultades sean sólo no haber dormido la siesta; tu cansancio acumulado hace que no entiendas nada de lo que te digan. Eso, los adultos, lo sabemos. Aunque, a veces, nos comportemos igual.



miércoles, 20 de marzo de 2024

Carta a Simón, que escuchó el primer cuento de su hermana

 

Querido Simón:

                            No sé si sabés que tenés una hermana mayor. Suena raro porque Julia tiene sólo 2 años y 9 meses. Pero ya todos le dicen que es tu hermana mayor. Eso parece una carga muy  grande.

                           Por ahora, hay que tener mucho cuidado porque ella quiere alimentarte y moverte como si vos, que tenés sólo 15 días, fueras más grande. Te trata como a una de sus muñecas; te quiere llevar comida a tu boquita, o darte agua con algún recipiente, lo que es un peligro si uno no está alerta.

                           Pero ayer buscó un librito, se sentó con vos y comenzó a contártelo, inventando, haciendo inflexiones con su vocecita, imaginando quién sabe qué cosas. Porque, por supuesto, ella no sabe leer. Igualmente, miraba el libro como si hubiera estado siguiendo el texto perfectamente: “…y la abuela se sacó el sombrero”, cuenta en un momento, “…y ya se terminó el cuento.”, concluye al final.

                           Aunque no lo recuerdes Simón, aunque no lo entiendas, para ella fue muy importante, y te lo quería contar, para cuando puedas leer esta carta.




martes, 27 de febrero de 2024

No importan los triunfos o derrotas (de la autora)

 El niño se despierta a la mañana

alumbrado por el sol del nuevo día,

y con él se desborda de alegría

y de un salto se olvida de la cama.

 

-Apurate mamá! La camiseta!

-Tranquilo, no seas apurado.

-Los botines van más ajustados!

Papá me los ata con más fuerza.

 

La casa es todo un alboroto:

masitas, los sandwiches y el mate,

de prisa! No podemos llegar tarde,

seguro que ya llegaron todos.

 

Espera hijo, no olvides una cosa:

recuerda que esto es tan sólo un juego,

que los otros son también tus compañeros

y entre todos comparten la pelota.

 

Recuerda que no existen enemigos,

simplemente son tus adversarios,

no olvides que les debes dar la mano,

no importa el resultado del partido.

 

Ya es hora de salir a la cancha

a sembrar la semilla del deporte,

llevando en su pecho los colores

del corazón, de su pueblo y de su hinchada.

 

Y a la noche, después de un día entero

de correr detrás de la pelota,

no importan los triunfos o derrotas,

se duerme abrazado a su trofeo.  

 

Publicado en el libro SENTATE QUE TE CUENTO- Editorial De los cuatro vientos- Buenos Aires - 2009  

miércoles, 14 de febrero de 2024

"Todo" (de la autora)

 Asoma, indiscreta, la mañana,

y te encuentro a mi lado,

y es suficiente

sentir el roce de tu cuerpo cerca,

tu respiración serena,

tu compás acostumbrado.      

Asoma la luz en las rendijas,

y tus ojos cerrados

resisten el fulgor del alba

que irrumpe

sin permiso, en los espacios.

Ya en el andar de la jornada

el misterio se afianza,

y  todo toma sentido

y se vuelve liviano,

con tu mirada auténtica

en medio de las sombras,

y el marchar decidido de tus pasos.

Todo tiene que ver

con lo que quiero,

y es tan sencillo y verdadero,

tan vital y necesario,

que a veces, no lo creo

-como dice Mario*-

Y al final del día,

habré de repasar esos instantes plenos,

fundamentales,

y concluir

que no hay error posible,

con tu presencia fuerte

en mis sitios cotidianos,

porque todo tiene que ver

con lo que quiero,

con la tarea de vivir,

que es menos dura,

si te tengo a mi lado.

 

*Mario Benedetti, en su poema “Todavía

Publicado en el libro "Rincones y Acuarelas I"- La Imprenta Digital- Bs. As 2019


martes, 13 de febrero de 2024

Carta a Julia, en un día de lluvia de febrero

                                                                  Febrero 2024

Querida Julia:                                                                                            

                        ¿Cómo perder esos momentos que nos regala la vida? Ayer hicimos barquitos de papel. Llovió todo el día y la calle se llenó de agua. Estábamos en las sierras y allí, las calles se convierten en ríos urbanos que arrastran lo que el cielo descarga en las montañas. Entonces, buscamos unas revistas viejas, y las doblamos hasta lograr la forma deseada de un barquito mágico que, con la complicidad de la pendiente, llegaría al océano y quizás, a alguna isla desconocida. Cruzamos la calle y nos agachamos en el cordón de la vereda, por donde la corriente de agua dejaba una profundidad adecuada para que nuestro vehículo acuático transitara. Enseguida empezó a deslizarse y a alejarse cuesta abajo. Debimos ayudarlo a sortear algunos obstáculos que normalmente no están en los ríos, como las ruedas de los autos estacionados, pero luego volvió a tomar velocidad hasta alcanzar la esquina y perderse. Lo seguimos con la vista hasta que pudimos, y se llevó nuestra tarde lluviosa de verano...

                          Y como diría Serrat: “son aquellas pequeñas cosas, que nos deja un tiempo de rosas…”





domingo, 4 de febrero de 2024

"Tu tierra" (de la autora)

                                                                     A Pablo Neruda

Tu tierra me recuerda

una fina serpiente que escapa del planeta,

y entre tus papiros se escurre, desborda,

cae al mar abrupto,

en las frías aguas de costas eternas,

surcan las gaviotas

entre los renglones, buscando tus odas,

desde Arica, donde el sol escalda,

hasta Punta Arenas,

deambulando libres, con un canto al pico,

se adueñan del cielo, de “tus versos tristes”,

derramando coplas por la Cordillera.

Las llagas supuran,

las heridas brotan, por las grietas térreas,

pero aquel murmullo de tu rima blanca,

pincela y arrulla, pregona y modela,

con recados simples, libres y desnudos,

y voces serenas.

Anduviste Pablo, por esos caminos,

con tu prosa a cuestas,

prodigaste tanta palabra,

que tu voz fue manantial y fue herramienta,

fue compañía, protección y sombra,

fue arma empuñada,

bebida que sacia,

y pan en la mesa,

regalaste luces,

al rey aburrido,

a la amante ansiosa,

al rebelde en lucha,

al hombre en su faena.

Anduviste Pablo,

tanto por tu tierra,

que a ella volviste

sembrando tu oda

indestructible y férrea.



Publicado en “Rincones y Acuarelas I”

La Imprenta Digital- Buenos Aires- 2019

lunes, 4 de diciembre de 2023

Carta a Julia, que un día se convirtió en ardilla

 Noviembre 2023.

Querida Julia:

                          Hace un par de días terminaste tu primer año del Jardín; primera experiencia de aprendizaje con tus pares, donde todo es observación y descubrimiento. Mucho miedo al principio; es entendible. Te frenabas en la entrada y te abrazabas a mamá o a papá, no queriendo despegarte de ese lugar, donde todo es seguro y protegido. Te cuento que nos pasa también a los adultos, cuando nos encontramos con situaciones nuevas e impredecibles; no somos inmunes a ello. Y te pasará cuando seas tan grande como ellos; pero son primeras impresiones que nos enseñan muchas cosas.

     Luego, te adaptaste perfectamente, incorporando valores de convivencia, tolerancia y aceptación que podrás aplicar más adelante con cada pasito que des. Lo que hacés en el Jardín, está reflejado en esta poesía que escribí hace un tiempo, y que quiero que guardes en esta carta:

    

Entre grafismos y letras,

entre cuentos y canciones,

entretejemos un sueño

con lápices y crayones.

Aprendemos convivencia,

jugamos con emociones

moldeamos con plastilina

nuestros propios corazones,

realizamos un collage

con distintos materiales

con un poquito de sol

y con aromas de azahares.

Honramos nuestra bandera

cantándole fuerte y alto

para que escuchen los duendes

que andan, por ahí, jugando,

y sembramos semillitas

de energía y de esperanza

para que broten los sueños

donde los sueños no alcanzan.

Los títeres son amigos

que nos toman de la mano

para llevarnos a un mundo

con ilusiones de plástico.

Con bloques y con objetos

armamos grandes ciudades

donde no existe el rencor

y andan gnomos por las calles,

y recortamos estrellas

de un cielo azul de algodón,

armamos rompecabezas

con pedacitos de amor.

Entre témperas y masa,

con tizas y con fibrones,

dibujamos en el aire

pensamientos de colores,

y al final, nos llevaremos

nuestros bolsillos repletos

de trozos de fantasía

y de rodajas de sueños.

 

     Y ya sobre el final del año, te tocó hacer tu primera presentación en público; algo que también inhibe a los adultos. Sin embargo, con tu carita pintada, tu gigantesca cola y tus orejitas de peluche, te deslizaste por el patio cumpliendo con la consigna indicada, al compás de las palmas de ese primer público que te observaba y alentaba, como a todos los otros bichitos y animalitos de tu tamaño que invadieron los rincones.

  Disfrutamos mucho del espectáculo, que también es una prueba para la vida.


   

viernes, 10 de noviembre de 2023

Carta a Julia, que conoció a Messi

 

Octubre 2023

Querida Julia:

                       Hace un par de semanas, con sólo dos añitos, fuiste a la cancha de River a ver a Argentina. Es muy difícil explicarte qué hacía tanta gente junta mirando y gritando todos por lo mismo. Tus ojos no alcanzaban abarcar esa inmensidad de masa humana sin distinciones políticas ni religiosas; sin intención alguna de molestar al otro. Sé que eso no lo entendés por ahora, pero creeme, es muy difícil ponerse de acuerdo en un montón de cosas.

     Pero seguro sentiste esa energía de unión en tu pequeño cuerpito; seguro te llenó el alma y los sentidos; seguro te deslumbró. No querías perderte nada. Tus manitas aplaudían para participar de ese festejo, que parecía un cumpleaños gigante, y tu vocecita coreaba tus primeras palabras que marcan un sentimiento de amor a tu país: “Ar-gen- tina, Ar-gen-tina”, “Mee-si, Mee-si”.  No podemos saber lo que piensas, pero tu mirada, tan trasparente, refleja preguntas que se disparan en tu mente, observando esos veintidós hombres que corren en la cancha detrás de una pelota.

Por eso te regalamos la camiseta, para que la sientas sobre tu pecho; para que te la quieras poner con orgullo. Aunque el hecho de ponerse la camiseta tenga un sentido mucho más profundo.

     Ojalá puedas emocionarte cada vez que la lleves, defenderla, portarla, representarla siempre…




sábado, 26 de agosto de 2023

Carta a Julia, que nos sorprendió con una noticia

                                                    22 de agosto de 2023.

Querida Julia:

                      Esta semana tuvimos una noticia que vos misma nos diste. Con tu vocecita que busca articular frases comunicativas con sólo dos años, nos dijiste: “voy a tener un hermanito”. Y se nos iluminaron los ojos, y nos sacaste, no sólo una sonrisa, sino unos gritos de alegría que se escuchaban desde la calle. Todo se convirtió en un gran alboroto de saludos entre futuros padres, abuelos y tíos de este nuevo integrante de la familia.

     Quizás no comprendas lo que eso significa. Estoy segura de eso.  También estoy segura que al principio no te va a caer nada bien; eso lo sabemos todos. Experimentarás sensaciones encontradas de amor y competencia que te desvelarán por las noches y alterarán tu humor; pero no hay otro camino para tener una familia.

     Tampoco entenderás por qué la panza de mamá se va abultando día a día; eso es algo que nos maravilla también a los adultos, que nos sorprendemos con la perfección y el misterio de la naturaleza. Cómo explicarte que dentro de ella hay vida, otra vida de tu misma sangre, que todavía no tiene el tamaño ni siquiera de una manzana, pero que poco a poco irá adquiriendo  formas y rasgos que lo harán un ser único e irrepetible. Se parece mucho a la magia.

     “Voy a tener un hermanito”, les cuentas a todos. Pero para eso falta un poco; ya estaremos muy cerca cuando falten tres meses para tus tres añitos.

     Espero que, cuando apoyes tu cabeza sobre la almohada cada noche, te sigas sintiendo protegida y querida por todos los que te rodeamos, aún en tus posibles pesadillas.



miércoles, 12 de julio de 2023

Carta a Julia, que ya cuenta con dos otoños

                                           Julio de 2023

Querida Julia:
           Es increíble pensarte ya con dos otoños transitados. Qué rápido pasa todo. Mientras tanto, trataremos de disfrutarte, pequeña e inquieta como sos, madurando como una fruta que cada día nos sorprende con su evolución. Nuestros oídos se endulzan con esa vocecita que busca repetir vocablos, y que nos maravilla y nos saca una sonrisa constantemente. Nos alegras la vida Julia.
          Te quiero contar, que ayer tomé un trozo de tela blanca, hilo y aguja, unos alfileres y una tijera. Encontré unos cordones y cintas, busqué la máquina de coser que tenía guardada en una caja y me senté, pensando qué podría hacer con todo eso. El día, frío e inestable, se prestaba para eso.
Lo primero que me vino a la cabeza, fue hacerte un disfraz. Sí, definitivamente sería una capa. Y luego de un par de cortes, me dispuse a armar lo que tenía en mente; no quería copiar nada, el diseño tenía que ser único.
           Primero, hice un borde a modo de dobladillo para que quedara más prolijo. Sobre el mismo, cosí a mano un cordón dorado, que la transformaría en una capa de la realeza. También pensé en hacerle una capucha y colocarle una cinta para que pueda sostenerse desde el cuello. Y al cabo de unas horas, la capa estaba terminada, larga hasta el suelo, majestuosa, y sobre todo, mágica.
            Espero Julia, que esa capa te acompañe en tus juegos cotidianos, cuando seas una princesa rescatada por su príncipe valiente, o una reina que vive en un castillo mágico en medio de un bosque encantado. Sé que también te servirá para transformarte en una chica súper héroe que salvará al universo de los malvados que quieran destruirlo, o que te convertirá en invisible cuando te cubra con su capucha, para protegerte de aquellos que van por fuera de la ley.
             Mientras tanto Julia, sigue creciendo feliz.



lunes, 22 de mayo de 2023

"Lluvia" (Horacio Rega Molina)



¿Por qué la lluvia nos conmueve tanto,
si ella baja con ritmo paralelo,
hoy también como ayer, de un mismo cielo,
con un mismo dolor y un mismo canto?

¿Será tal vez el sugestivo encanto
de que, por un fenómeno gemelo,
nosotros nos hallamos en su duelo
y ella se reconoce en nuestro llanto?

La lluvia trae algún recuerdo ausente
con la bruma del tiempo y la distancia.
Y es tal la evocación que, de repente,

se nos figura, desde aquella estancia,           
que hemos visto cruzar en la corriente
el barco de papel de nuestra infancia.


sábado, 15 de abril de 2023

Carta a Julia, que conoció el mar

 

Abril 2023

Querida Julia:

                       Hace unos días conociste el mar. Cómo describirte esa inmensidad de agua que va y viene a mojar tus piecitos. Cómo hacerte notar la vida que hay en las profundidades de esa pileta interminable, que por momentos te asusta. Cómo contarte todo lo que hay del otro lado, más allá de esa línea que se ve a los lejos, que parece el final del mundo, pero que es sólo lo que la naturaleza te permite ver. Cómo explicarte que esa luna que ves al final de esa línea no se va a hundir nunca.

                    Nuestros ojos no dejan de observarte juntar piedritas o caracolitos que alguna vez tuvieron vida, y que llevas a mamá o a papá como un preciado tesoro; tocas la arena, hundes tu manita frágil sintiendo los minúsculos granos que te acarician, y la viertes de a puñados en tu baldecito, que vuelcas buscando formas que no se mantienen demasiado.  

                    Todo va y viene, como ese mar, como esa ola que te persigue y luego se aleja, como esa arena que no puedes sostener entre tus dedos.

                      A lo lejos, un barco pirata quizás te remonte a algún cuento que leímos, y el movimiento de alguna ola más grande, tal vez te sugiera la aparición de una sirena de cabellera dorada.

                      Espero que puedas construir tus propios castillos, fuertes y firmes, donde cobijar tus sueños, que seguramente serán también los nuestros.

                      Nuestro amor por vos Julia, es tan grande como la inmensidad de ese mar…

martes, 14 de febrero de 2023

Carta a Julia, que seguirá su infancia en Rafaela

 

                                                                             
14 de febrero de 2023

Querida Julia:

                        El fin de semana pasado hicimos la mudanza final con todas tus cosas, y las de tus papás. Tu ropita y tus juguetes también se fueron con vos. Y el Toto, que te acompañó en el asiento trasero del auto, custodiando que no te movieras de tu sillita. Él también se encontrará raro en un espacio desconocido; y seguramente extrañará a la Mora, con la que no se llevaba muy bien- aunque sabemos que ella también lo extrañará, aunque sea un poco gruñona.

Acá al lado, la casa, donde viviste tus primeros casi dos años de vida, quedó momentáneamente vacía. Habías entrado en brazos de mamá, cuando casi comenzaba el invierno del 2021, con un gorrito que resaltaba tu carita redonda y rosada; hace un par de días, saliste de ella caminando, con una muñeca en la mano, hacia el auto rumbo a Rafaela.  Igualmente estamos felices de que estás en tu nueva casa, donde seguirá tu infancia. Aprenderás a querer el barrio, y tendrás tu escuela a unos pocos pasitos, sin tener que bajarte de la vereda. Pero para eso todavía falta un poco.

Nos contaron que se ve la luna desde la ventana de tu nueva pieza, esa luna que pedías ver todas las noches y te sorprendías por su cambio de forma, lo que no podemos explicarte por ahora.

Te prometo que cuando vengas, seguiremos yendo al espejo a peinarte, a adornar tu carita con brillito o a oler el perfume del jabón de la jabonera. Y sé que seguirás soltando un “ohhh” en las habitaciones oscuras, y un “ahí ta”, cuando se enciende la luz, porque también te sorprende el contraste de la luz y la oscuridad.

Te prometo Enana –como te dice la abuela- que seguiremos despertando al abuelo de alguna siesta, cuando estés en casa. Y que él te seguirá salpicando con soda en la mesa, cuando el sifón ya esté en el final, como lo hacía todos los días.

Sé que no te olvidarás de los olores y sabores de la cocina de la Abu Bea, de los ruidos de las puertas, ni del viento en las ventanas de tu primera casa. Pero también sé que descubrirás nuevos sabores, nuevos sonidos, nuevos aromas, que te irán formando mientras vayas transitando este camino tan maravilloso que es la vida.

Todos nos acostumbraremos a los cambios. Deberemos acostumbrarnos. Porque con los cambios necesarios viene el crecimiento.

Acá quedaron muchos cuentos por leer y muñecas por vestir, dibujos por hacer y canciones por cantar; habrá mucho tiempo para hacer todo esto juntos. Te lo prometo también.

Recuerda Julia, que por las noches, estaremos mirando la misma luna…

Te amamos Enana…

                                                      Abu Bea