POESÍA. NARRATIVA. INFORMACIÓN LITERARIA. CONCURSOS. AUTORES CLÁSICOS Y NÓVELES


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LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.

martes, 23 de abril de 2024

Crónica de una tarde de lluvia en Buenos Aires (De la autora)

 

Llueve en Buenos Aires y yo salgo a comprar libros de inglés. Pero no los clásicos, sino novelas tipo best-sellers. Cada vez que puedo, compro uno para tener a mano en la mesita de luz, por si termino uno, para poder empezar enseguida con otro.  Como era de esperar, en la mayoría de las librerías me ofrecen Shakespeare, George Orwell, Edgar Alan Poe, Dickens, Eugene O’Neill. He leído mucho de ellos en el profesorado, y después también. Pero ahora busco otra cosa, y lo que busco normalmente lo encuentro de segunda mano. Entro y pregunto; son escasos los locales que venden usados.  En todas las librerías –que están abiertas hasta altas horas de la noche- me indican “ahí, en el estante de abajo”, o “en aquel de más arriba”. Nunca en un estante a la altura de mi cabeza.  Entonces, tengo que agacharme, casi acostada, o estirar el cuello hasta donde me dé, para poder leer los títulos de cada ejemplar. Pero no encuentro mucho. Hasta que llego a una librería en calle Corrientes, casi Callao, que tiene en la entrada una caja con usados, tapado con un gran plástico. Sigue lloviendo.  Levanto el plástico, y el empleado me dice que no destape porque se mojan. Busco usados en inglés- le explico. Ah pero no, los de inglés están allá abajo- me contesta, como lo esperaba. Entro sin dudarlo y me agacho al lado de la estantería, mientras pasan algunos extranjeros que no sé qué buscan. Luego me siento en el suelo, porque agachada mucho no aguanto. Y encuentro dos que me interesan. Cada uno de esos libros- como otros que he comprado- tiene una personalidad propia y única. Y yo imagino a sus dueños, deleitándose- como yo- con la lectura entre sus manos, con el olor de la tinta. Alguno tiene una marca de bolígrafo hecha por un niño, otro está rasgado, pero a mí no me importa, porque es parte de la historia y del recorrido que hizo ese ejemplar hasta llegar a mis manos. Y ahora… son míos…


viernes, 19 de abril de 2024

Carta a Julia, que está enojada con su sombra

 

Abril, 2024

Querida Julia:

                           Anoche estabas enojada con tu sombra; corrías de un lado a otro de la casa tratando de que no te siguiera. La mirabas, y no lo podías entender, entonces, te enojabas y llorabas por eso. Pero aunque corrías o te escondías, siempre te perseguía. Quizás la única forma de desprenderte de ella hubiera sido apagar la luz, pero eso te hubiera impedido ver por dónde ibas, o ver a papá, a mamá y a Simón; no apagues la luz por eso. Te cuento que hay sombras que son más duras, pero ésta, la tuya, te va a acompañar toda la vida, como un fiel reflejo de lo que sos. Y nunca te va a dejar sola; tampoco te va a hacer daño. Siempre que haya luz, ella va a estar allí, más grande o más pequeña. Pero anoche estabas enojada. Suele ocurrir cuando llega el final del día con algunas dificultades. Aunque, por ahora, tus dificultades sean sólo no haber dormido la siesta; tu cansancio acumulado hace que no entiendas nada de lo que te digan. Eso, los adultos, lo sabemos. Aunque, a veces, nos comportemos igual.



miércoles, 20 de marzo de 2024

Carta a Simón, que escuchó el primer cuento de su hermana

 

Querido Simón:

                            No sé si sabés que tenés una hermana mayor. Suena raro porque Julia tiene sólo 2 años y 9 meses. Pero ya todos le dicen que es tu hermana mayor. Eso parece una carga muy  grande.

                           Por ahora, hay que tener mucho cuidado porque ella quiere alimentarte y moverte como si vos, que tenés sólo 15 días, fueras más grande. Te trata como a una de sus muñecas; te quiere llevar comida a tu boquita, o darte agua con algún recipiente, lo que es un peligro si uno no está alerta.

                           Pero ayer buscó un librito, se sentó con vos y comenzó a contártelo, inventando, haciendo inflexiones con su vocecita, imaginando quién sabe qué cosas. Porque, por supuesto, ella no sabe leer. Igualmente, miraba el libro como si hubiera estado siguiendo el texto perfectamente: “…y la abuela se sacó el sombrero”, cuenta en un momento, “…y ya se terminó el cuento.”, concluye al final.

                           Aunque no lo recuerdes Simón, aunque no lo entiendas, para ella fue muy importante, y te lo quería contar, para cuando puedas leer esta carta.




martes, 27 de febrero de 2024

No importan los triunfos o derrotas (de la autora)

 El niño se despierta a la mañana

alumbrado por el sol del nuevo día,

y con él se desborda de alegría

y de un salto se olvida de la cama.

 

-Apurate mamá! La camiseta!

-Tranquilo, no seas apurado.

-Los botines van más ajustados!

Papá me los ata con más fuerza.

 

La casa es todo un alboroto:

masitas, los sandwiches y el mate,

de prisa! No podemos llegar tarde,

seguro que ya llegaron todos.

 

Espera hijo, no olvides una cosa:

recuerda que esto es tan sólo un juego,

que los otros son también tus compañeros

y entre todos comparten la pelota.

 

Recuerda que no existen enemigos,

simplemente son tus adversarios,

no olvides que les debes dar la mano,

no importa el resultado del partido.

 

Ya es hora de salir a la cancha

a sembrar la semilla del deporte,

llevando en su pecho los colores

del corazón, de su pueblo y de su hinchada.

 

Y a la noche, después de un día entero

de correr detrás de la pelota,

no importan los triunfos o derrotas,

se duerme abrazado a su trofeo.  

 

Publicado en el libro SENTATE QUE TE CUENTO- Editorial De los cuatro vientos- Buenos Aires - 2009  

miércoles, 14 de febrero de 2024

"Todo" (de la autora)

 Asoma, indiscreta, la mañana,

y te encuentro a mi lado,

y es suficiente

sentir el roce de tu cuerpo cerca,

tu respiración serena,

tu compás acostumbrado.      

Asoma la luz en las rendijas,

y tus ojos cerrados

resisten el fulgor del alba

que irrumpe

sin permiso, en los espacios.

Ya en el andar de la jornada

el misterio se afianza,

y  todo toma sentido

y se vuelve liviano,

con tu mirada auténtica

en medio de las sombras,

y el marchar decidido de tus pasos.

Todo tiene que ver

con lo que quiero,

y es tan sencillo y verdadero,

tan vital y necesario,

que a veces, no lo creo

-como dice Mario*-

Y al final del día,

habré de repasar esos instantes plenos,

fundamentales,

y concluir

que no hay error posible,

con tu presencia fuerte

en mis sitios cotidianos,

porque todo tiene que ver

con lo que quiero,

con la tarea de vivir,

que es menos dura,

si te tengo a mi lado.

 

*Mario Benedetti, en su poema “Todavía

Publicado en el libro "Rincones y Acuarelas I"- La Imprenta Digital- Bs. As 2019


martes, 13 de febrero de 2024

Carta a Julia, en un día de lluvia de febrero

                                                                  Febrero 2024

Querida Julia:                                                                                            

                        ¿Cómo perder esos momentos que nos regala la vida? Ayer hicimos barquitos de papel. Llovió todo el día y la calle se llenó de agua. Estábamos en las sierras y allí, las calles se convierten en ríos urbanos que arrastran lo que el cielo descarga en las montañas. Entonces, buscamos unas revistas viejas, y las doblamos hasta lograr la forma deseada de un barquito mágico que, con la complicidad de la pendiente, llegaría al océano y quizás, a alguna isla desconocida. Cruzamos la calle y nos agachamos en el cordón de la vereda, por donde la corriente de agua dejaba una profundidad adecuada para que nuestro vehículo acuático transitara. Enseguida empezó a deslizarse y a alejarse cuesta abajo. Debimos ayudarlo a sortear algunos obstáculos que normalmente no están en los ríos, como las ruedas de los autos estacionados, pero luego volvió a tomar velocidad hasta alcanzar la esquina y perderse. Lo seguimos con la vista hasta que pudimos, y se llevó nuestra tarde lluviosa de verano...

                          Y como diría Serrat: “son aquellas pequeñas cosas, que nos deja un tiempo de rosas…”





domingo, 4 de febrero de 2024

"Tu tierra" (de la autora)

                                                                     A Pablo Neruda

Tu tierra me recuerda

una fina serpiente que escapa del planeta,

y entre tus papiros se escurre, desborda,

cae al mar abrupto,

en las frías aguas de costas eternas,

surcan las gaviotas

entre los renglones, buscando tus odas,

desde Arica, donde el sol escalda,

hasta Punta Arenas,

deambulando libres, con un canto al pico,

se adueñan del cielo, de “tus versos tristes”,

derramando coplas por la Cordillera.

Las llagas supuran,

las heridas brotan, por las grietas térreas,

pero aquel murmullo de tu rima blanca,

pincela y arrulla, pregona y modela,

con recados simples, libres y desnudos,

y voces serenas.

Anduviste Pablo, por esos caminos,

con tu prosa a cuestas,

prodigaste tanta palabra,

que tu voz fue manantial y fue herramienta,

fue compañía, protección y sombra,

fue arma empuñada,

bebida que sacia,

y pan en la mesa,

regalaste luces,

al rey aburrido,

a la amante ansiosa,

al rebelde en lucha,

al hombre en su faena.

Anduviste Pablo,

tanto por tu tierra,

que a ella volviste

sembrando tu oda

indestructible y férrea.



Publicado en “Rincones y Acuarelas I”

La Imprenta Digital- Buenos Aires- 2019

lunes, 4 de diciembre de 2023

Carta a Julia, que un día se convirtió en ardilla

 Noviembre 2023.

Querida Julia:

                          Hace un par de días terminaste tu primer año del Jardín; primera experiencia de aprendizaje con tus pares, donde todo es observación y descubrimiento. Mucho miedo al principio; es entendible. Te frenabas en la entrada y te abrazabas a mamá o a papá, no queriendo despegarte de ese lugar, donde todo es seguro y protegido. Te cuento que nos pasa también a los adultos, cuando nos encontramos con situaciones nuevas e impredecibles; no somos inmunes a ello. Y te pasará cuando seas tan grande como ellos; pero son primeras impresiones que nos enseñan muchas cosas.

     Luego, te adaptaste perfectamente, incorporando valores de convivencia, tolerancia y aceptación que podrás aplicar más adelante con cada pasito que des. Lo que hacés en el Jardín, está reflejado en esta poesía que escribí hace un tiempo, y que quiero que guardes en esta carta:

    

Entre grafismos y letras,

entre cuentos y canciones,

entretejemos un sueño

con lápices y crayones.

Aprendemos convivencia,

jugamos con emociones

moldeamos con plastilina

nuestros propios corazones,

realizamos un collage

con distintos materiales

con un poquito de sol

y con aromas de azahares.

Honramos nuestra bandera

cantándole fuerte y alto

para que escuchen los duendes

que andan, por ahí, jugando,

y sembramos semillitas

de energía y de esperanza

para que broten los sueños

donde los sueños no alcanzan.

Los títeres son amigos

que nos toman de la mano

para llevarnos a un mundo

con ilusiones de plástico.

Con bloques y con objetos

armamos grandes ciudades

donde no existe el rencor

y andan gnomos por las calles,

y recortamos estrellas

de un cielo azul de algodón,

armamos rompecabezas

con pedacitos de amor.

Entre témperas y masa,

con tizas y con fibrones,

dibujamos en el aire

pensamientos de colores,

y al final, nos llevaremos

nuestros bolsillos repletos

de trozos de fantasía

y de rodajas de sueños.

 

     Y ya sobre el final del año, te tocó hacer tu primera presentación en público; algo que también inhibe a los adultos. Sin embargo, con tu carita pintada, tu gigantesca cola y tus orejitas de peluche, te deslizaste por el patio cumpliendo con la consigna indicada, al compás de las palmas de ese primer público que te observaba y alentaba, como a todos los otros bichitos y animalitos de tu tamaño que invadieron los rincones.

  Disfrutamos mucho del espectáculo, que también es una prueba para la vida.


   

viernes, 10 de noviembre de 2023

Carta a Julia, que conoció a Messi

 

Octubre 2023

Querida Julia:

                       Hace un par de semanas, con sólo dos añitos, fuiste a la cancha de River a ver a Argentina. Es muy difícil explicarte qué hacía tanta gente junta mirando y gritando todos por lo mismo. Tus ojos no alcanzaban abarcar esa inmensidad de masa humana sin distinciones políticas ni religiosas; sin intención alguna de molestar al otro. Sé que eso no lo entendés por ahora, pero creeme, es muy difícil ponerse de acuerdo en un montón de cosas.

     Pero seguro sentiste esa energía de unión en tu pequeño cuerpito; seguro te llenó el alma y los sentidos; seguro te deslumbró. No querías perderte nada. Tus manitas aplaudían para participar de ese festejo, que parecía un cumpleaños gigante, y tu vocecita coreaba tus primeras palabras que marcan un sentimiento de amor a tu país: “Ar-gen- tina, Ar-gen-tina”, “Mee-si, Mee-si”.  No podemos saber lo que piensas, pero tu mirada, tan trasparente, refleja preguntas que se disparan en tu mente, observando esos veintidós hombres que corren en la cancha detrás de una pelota.

Por eso te regalamos la camiseta, para que la sientas sobre tu pecho; para que te la quieras poner con orgullo. Aunque el hecho de ponerse la camiseta tenga un sentido mucho más profundo.

     Ojalá puedas emocionarte cada vez que la lleves, defenderla, portarla, representarla siempre…




sábado, 26 de agosto de 2023

Carta a Julia, que nos sorprendió con una noticia

                                                    22 de agosto de 2023.

Querida Julia:

                      Esta semana tuvimos una noticia que vos misma nos diste. Con tu vocecita que busca articular frases comunicativas con sólo dos años, nos dijiste: “voy a tener un hermanito”. Y se nos iluminaron los ojos, y nos sacaste, no sólo una sonrisa, sino unos gritos de alegría que se escuchaban desde la calle. Todo se convirtió en un gran alboroto de saludos entre futuros padres, abuelos y tíos de este nuevo integrante de la familia.

     Quizás no comprendas lo que eso significa. Estoy segura de eso.  También estoy segura que al principio no te va a caer nada bien; eso lo sabemos todos. Experimentarás sensaciones encontradas de amor y competencia que te desvelarán por las noches y alterarán tu humor; pero no hay otro camino para tener una familia.

     Tampoco entenderás por qué la panza de mamá se va abultando día a día; eso es algo que nos maravilla también a los adultos, que nos sorprendemos con la perfección y el misterio de la naturaleza. Cómo explicarte que dentro de ella hay vida, otra vida de tu misma sangre, que todavía no tiene el tamaño ni siquiera de una manzana, pero que poco a poco irá adquiriendo  formas y rasgos que lo harán un ser único e irrepetible. Se parece mucho a la magia.

     “Voy a tener un hermanito”, les cuentas a todos. Pero para eso falta un poco; ya estaremos muy cerca cuando falten tres meses para tus tres añitos.

     Espero que, cuando apoyes tu cabeza sobre la almohada cada noche, te sigas sintiendo protegida y querida por todos los que te rodeamos, aún en tus posibles pesadillas.



miércoles, 12 de julio de 2023

Carta a Julia, que ya cuenta con dos otoños

                                           Julio de 2023

Querida Julia:
           Es increíble pensarte ya con dos otoños transitados. Qué rápido pasa todo. Mientras tanto, trataremos de disfrutarte, pequeña e inquieta como sos, madurando como una fruta que cada día nos sorprende con su evolución. Nuestros oídos se endulzan con esa vocecita que busca repetir vocablos, y que nos maravilla y nos saca una sonrisa constantemente. Nos alegras la vida Julia.
          Te quiero contar, que ayer tomé un trozo de tela blanca, hilo y aguja, unos alfileres y una tijera. Encontré unos cordones y cintas, busqué la máquina de coser que tenía guardada en una caja y me senté, pensando qué podría hacer con todo eso. El día, frío e inestable, se prestaba para eso.
Lo primero que me vino a la cabeza, fue hacerte un disfraz. Sí, definitivamente sería una capa. Y luego de un par de cortes, me dispuse a armar lo que tenía en mente; no quería copiar nada, el diseño tenía que ser único.
           Primero, hice un borde a modo de dobladillo para que quedara más prolijo. Sobre el mismo, cosí a mano un cordón dorado, que la transformaría en una capa de la realeza. También pensé en hacerle una capucha y colocarle una cinta para que pueda sostenerse desde el cuello. Y al cabo de unas horas, la capa estaba terminada, larga hasta el suelo, majestuosa, y sobre todo, mágica.
            Espero Julia, que esa capa te acompañe en tus juegos cotidianos, cuando seas una princesa rescatada por su príncipe valiente, o una reina que vive en un castillo mágico en medio de un bosque encantado. Sé que también te servirá para transformarte en una chica súper héroe que salvará al universo de los malvados que quieran destruirlo, o que te convertirá en invisible cuando te cubra con su capucha, para protegerte de aquellos que van por fuera de la ley.
             Mientras tanto Julia, sigue creciendo feliz.



lunes, 22 de mayo de 2023

"Lluvia" (Horacio Rega Molina)



¿Por qué la lluvia nos conmueve tanto,
si ella baja con ritmo paralelo,
hoy también como ayer, de un mismo cielo,
con un mismo dolor y un mismo canto?

¿Será tal vez el sugestivo encanto
de que, por un fenómeno gemelo,
nosotros nos hallamos en su duelo
y ella se reconoce en nuestro llanto?

La lluvia trae algún recuerdo ausente
con la bruma del tiempo y la distancia.
Y es tal la evocación que, de repente,

se nos figura, desde aquella estancia,           
que hemos visto cruzar en la corriente
el barco de papel de nuestra infancia.


sábado, 15 de abril de 2023

Carta a Julia, que conoció el mar

 

Abril 2023

Querida Julia:

                       Hace unos días conociste el mar. Cómo describirte esa inmensidad de agua que va y viene a mojar tus piecitos. Cómo hacerte notar la vida que hay en las profundidades de esa pileta interminable, que por momentos te asusta. Cómo contarte todo lo que hay del otro lado, más allá de esa línea que se ve a los lejos, que parece el final del mundo, pero que es sólo lo que la naturaleza te permite ver. Cómo explicarte que esa luna que ves al final de esa línea no se va a hundir nunca.

                    Nuestros ojos no dejan de observarte juntar piedritas o caracolitos que alguna vez tuvieron vida, y que llevas a mamá o a papá como un preciado tesoro; tocas la arena, hundes tu manita frágil sintiendo los minúsculos granos que te acarician, y la viertes de a puñados en tu baldecito, que vuelcas buscando formas que no se mantienen demasiado.  

                    Todo va y viene, como ese mar, como esa ola que te persigue y luego se aleja, como esa arena que no puedes sostener entre tus dedos.

                      A lo lejos, un barco pirata quizás te remonte a algún cuento que leímos, y el movimiento de alguna ola más grande, tal vez te sugiera la aparición de una sirena de cabellera dorada.

                      Espero que puedas construir tus propios castillos, fuertes y firmes, donde cobijar tus sueños, que seguramente serán también los nuestros.

                      Nuestro amor por vos Julia, es tan grande como la inmensidad de ese mar…

martes, 14 de febrero de 2023

Carta a Julia, que seguirá su infancia en Rafaela

 

                                                                             
14 de febrero de 2023

Querida Julia:

                        El fin de semana pasado hicimos la mudanza final con todas tus cosas, y las de tus papás. Tu ropita y tus juguetes también se fueron con vos. Y el Toto, que te acompañó en el asiento trasero del auto, custodiando que no te movieras de tu sillita. Él también se encontrará raro en un espacio desconocido; y seguramente extrañará a la Mora, con la que no se llevaba muy bien- aunque sabemos que ella también lo extrañará, aunque sea un poco gruñona.

Acá al lado, la casa, donde viviste tus primeros casi dos años de vida, quedó momentáneamente vacía. Habías entrado en brazos de mamá, cuando casi comenzaba el invierno del 2021, con un gorrito que resaltaba tu carita redonda y rosada; hace un par de días, saliste de ella caminando, con una muñeca en la mano, hacia el auto rumbo a Rafaela.  Igualmente estamos felices de que estás en tu nueva casa, donde seguirá tu infancia. Aprenderás a querer el barrio, y tendrás tu escuela a unos pocos pasitos, sin tener que bajarte de la vereda. Pero para eso todavía falta un poco.

Nos contaron que se ve la luna desde la ventana de tu nueva pieza, esa luna que pedías ver todas las noches y te sorprendías por su cambio de forma, lo que no podemos explicarte por ahora.

Te prometo que cuando vengas, seguiremos yendo al espejo a peinarte, a adornar tu carita con brillito o a oler el perfume del jabón de la jabonera. Y sé que seguirás soltando un “ohhh” en las habitaciones oscuras, y un “ahí ta”, cuando se enciende la luz, porque también te sorprende el contraste de la luz y la oscuridad.

Te prometo Enana –como te dice la abuela- que seguiremos despertando al abuelo de alguna siesta, cuando estés en casa. Y que él te seguirá salpicando con soda en la mesa, cuando el sifón ya esté en el final, como lo hacía todos los días.

Sé que no te olvidarás de los olores y sabores de la cocina de la Abu Bea, de los ruidos de las puertas, ni del viento en las ventanas de tu primera casa. Pero también sé que descubrirás nuevos sabores, nuevos sonidos, nuevos aromas, que te irán formando mientras vayas transitando este camino tan maravilloso que es la vida.

Todos nos acostumbraremos a los cambios. Deberemos acostumbrarnos. Porque con los cambios necesarios viene el crecimiento.

Acá quedaron muchos cuentos por leer y muñecas por vestir, dibujos por hacer y canciones por cantar; habrá mucho tiempo para hacer todo esto juntos. Te lo prometo también.

Recuerda Julia, que por las noches, estaremos mirando la misma luna…

Te amamos Enana…

                                                      Abu Bea

miércoles, 11 de enero de 2023

LA ÚLTIMA ZAMBULLIDA (un homenaje a Sambo, nuestro perro rescatista)

                                                          30 de diciembre de 2022

   Ayer se nos fue Sambo. Un perro que llegó desde Rafaela, junto a su hermanita, en una caja, hace algo más de 9 años. Hacía poco que se había muerto Teo y, para calmar esa tristeza, incorporamos dos cachorros a la familia.: Sambo y Mora; él negro, ella blanca. Lloraron todo el camino cuando los trajimos en el auto, y parecían animalitos de peluche esponjosos y suaves. Los dejamos durmiendo adentro de la casa porque ya se aproximaba el invierno. Cada mañana desayunábamos con ellos, dándoles tostadas al lado nuestro; siempre esperaban la última, a la orden de “fin de desayuno”, lo que implicaba el final de ese manjar crujiente. Las vueltas a la plaza eran habituales, aunque Mora se volvía sin completarla, quizás porque alguna vez tuvo una mala experiencia con otro animal; pero Sambo seguía con nosotros, y si había agua acumulada por lluvias abundantes, corría a toda velocidad por esas piletas naturales que lo refrescaban y donde descargaba toda su energía.

Se comunicaba de distintas formas; una de ellas era buscar alguna zapatilla o bota y traerla, cuando alguien, que no pertenecía a la familia, llegaba a la casa; por eso, muchas veces sabíamos que había entrado alguna persona ajena porque encontrábamos un calzado fuera de lugar, en la cocina o en el comedor. Cuando llegó Julia, también la tomó como alguien extraño, lo que la hacía acreedora a una zapatilla.

Le tenía miedo a las tormentas y, cuando se escuchaban los primeros truenos, venía con su hermana a nuestro dormitorio y se ubicaban cada uno al lado de la cama, Sambo del lado de Pepe y Mora, a mi lado. Aunque a veces también dormía arriba con Virgi, Emi o Fer, cuando encontraba una puerta abierta y aunque no hubiera tormenta. Los últimos días, cuando ya estaba convaleciente, venía a nuestra pieza o a la de Ceci, se quedaba parado y nos respiraba cerca de la cara; allí notamos que la tormenta que se avecinaba era otra.

Su cuerpito resistió todo lo que pudo con la ayuda de todo lo conocido para enfrentar su desmejoramiento diario que nos desconcertó hasta último momento. Pero los análisis, sueros y medicamentos no fueron suficientes, porque no se puede ir contra la naturaleza, por más remedios que la ciencia haya inventado. Y la impotencia nos iba invadiendo.

Su cuerpo de perrito rescatista resistió todo lo que pudo. Porque él era un perro rescatista; se arrojaba a la pileta cuando alguno de nosotros lo hacía, y nos tomaba de la muñeca hasta arrastrarnos a la orilla, cuando veía que ya nos encontrábamos “a salvo”.

Ayer fue su última zambullida. Y esta vez fue Ceci la que tuvo que rescatarlo a él, porque su cuerpito no resistió para salir. Quizás él lo quiso así. Seguramente Mora te buscará por mucho tiempo; probablemente nosotros te veamos en cada perro negro que se nos cruce. Te recordaremos siempre Sambo.



Carta a Julia en Navidad

 

25 de diciembre de 2022

Querida Julia:

                        Este increíble paso del tiempo ya nos tiene a fines de 2022, cuando contás con un año y medio de vida, de una vida que nos llena de luz. Es constante y diario tu crecimiento; nos sorprendemos con cada balbuceo acompañado de señas, con cada nuevo gesto que copias al instante y lo incorporas a tu diccionario de comunicación. Y aprendemos de vos, y aprendemos de la vida misma, y muchas veces no comprendemos la velocidad con la que sucede tu crecimiento. O no queremos comprenderlo para que no pase tan rápido.

                         Todo lo nuevo te inquieta; y sabemos que tal vez no entiendas muchas cosas todavía. Pero te maravilla ver la luna suspendida en el cielo, o una hormiga que transporta una hojita hacia su hormiguero, o un pájaro que no se sabe cómo pasa volando ante tus ojos. De eso se trata, de maravillarnos.

Y quizás los momentos de la Navidad te confundan un poco ante un Papá Noel que miras con desconfianza y algo de miedo, aunque traiga una bolsa llena regalos; luego comprenderás que lo importante es que no haya sillas vacías alrededor de la mesa navideña.  

                          Pero los cambios son parte de la vida, y muchas veces nos toman desprevenidos. El Sambo nos está dejando lentamente Julia, y vamos a tener que acostumbrarnos a que pronto no estará; igualmente no olvidaremos la ración de balanceado que le dabas con tu manita, o sus zambullidas a la pileta a modo de perro rescatista cuando veía que nos tirábamos alguno de nosotros. La tristeza también es parte de la vida.

                          Espero que en esta Navidad se colme tu corazón de niña con la bendición del nacimiento de Jesús, y que siempre puedas llenar los espacios vacíos con nuevas esperanzas que alumbren ese camino que tienes por delante.

                   Te amamos pequeña. Feliz Navidad

                                                                                                                        

sábado, 17 de septiembre de 2022

En el día del Profesor: "El aplazado"- (Baldomero Fernández Moreno)

 EL APLAZADO


De pronto, como un breve latigazo,
mi nombre, Friedt, estalló en el aula.
Yo me puse de pie, y un poco trémulo
avancé hacia la mesa, entre las bancas.
Era el examen último del curso
y al que tenía más miedo: la gramática.
Hice girar resuelto el bolillero
Las dieciséis bolillas del programa
resonaron en él lúgubremente
y un eco levantaron en mi alma.
Extraje dos: adverbio y sustantivo.

Me dieron a elegir una de ambas
y elegí la segunda.

-¿Y qué es el nombre?,
díjome uno y me asestó las gafas.
Sentí luego un sudor por todo el cuerpo,
se me puso la boca seca, amarga,
y comprendí, con un terror creciente
que yo del nombre no sabía nada.
Revolvía allá adentro, pero en vano,
me quedé en absoluto sin palabras.

Y empecé a ver la quinta en qué vivíamos:
el camino de arena, cierta planta,
el hermano pequeño, mi perrito,
el té con leche, el dulce de naranja,
¡qué alegría jugar a aquellas horas!
Y sonreía mientras recordaba.
-¡Pero señor -rugió una voz terrible-,
el nombre sustantivo, una pavada!
Torné a la realidad: sobre la mesa
los dedos de un señor tamborileaban,
cabeceaba blandamente el otro,
el tercero bebía de una taza.

Hacía gran calor. Yo tengo una
cara redonda, simple, colorada,
los ojos grises y los labios gruesos,
el pelo rubio, la sonrisa clara.
Yo quería jugar, no dar examen
darlo otro día, sí, por la mañana...

Se me nubló la vista de repente,
los profesores se me borroneaban,
adquirió el bolillero proporciones
gigantescas, fantásticas,
oí como entre sueños: -Señor mío,
puede sentarse...

-Y me llené de lágrimas.


Baldomero Fernández Moreno

(Argentina, 1886/1950)



domingo, 19 de junio de 2022

"Padre" (Henry Kronfle)


Raíz y tronco y sangre y apellido.
Recio ciclón y brisa de ternura.
Presencia de criador y de criatura.
Sus años yo los guardo. No se han ido.

Compañero de vuelo desde el nido.
El calor de su amparo aún perdura.
Él ha sido mis alas en la altura
y red de contención cuando he caído.

La existencia se esfuma inadvertida.
La juventud de pronto queda lejos
cual estrella remota y extinguida.

También los hijos nos hacemos viejos;
y hoy me apoyo, avanzando por la vida,
en su bastón de amor y de consejos.


Carta a Julia, al cumplir un año

 


17 de junio 2022

Querida Julia:

                          La vida nos sorprende cada día. Y nos transforma. Los espacios quedan, en algunas ocasiones, vacíos; y  en otras, se llenan de luz. La vida nos quita y nos da. Nos enseña.

                           Hoy cumples tu primer año Julia. Y es increíble este mundo en el que nos sumergiste con tu llegada, una tarde de junio, cuando ya se iba el otoño, poniéndonos títulos nuevos (padres, abuelos, tíos…), y transportándonos a cada rato a sensaciones desconocidas cada vez que asoman tus cambios cotidianos, que nos deslumbran como luciérnagas, y acrecientan ese misterio que es la vida misma. Y nos llenamos de preguntas. ¿Adónde se fueron tus manitos arrugadas y uñitas frágiles de bebé?¿cuándo tomaste tanta fuerza para sostener una naranja, o dar los primeros pasos de niña inquieta?¿en qué momento descubriste el sabor de la mandarina o la forma del brócoli entre tus dedos?

                           Este desafío de vivir recién comienza Julia. Y tus títulos también irán cambiando; atrás irá quedando poco a poco tu mote de bebé conforme vayas tomando otras formas, y perdiendo ese andar inseguro y ese balbuceo acompañado de señas que diariamente tratamos de descifrar.  Y vendrán esas palabras y frases sueltas cargadas de sol que no querremos olvidar.                  

                           Ojalá podamos seguir mostrándote por dónde andar más segura en esta senda donde hay tanto por ver y aprender.

                           

                               Te amamos Julia. Feliz cumpleaños…

jueves, 31 de marzo de 2022

"Romance al niño soldado"- 2 de abril: Día del veterano y de los caídos en la guerra de Malvinas

 “Tomé sus papeles y su identificación. En la billetera le encontré una foto

de la familia y dos cartas. Las miré. Yo también tenía fotos de mi familia en

la billetera. Se cayó dinero argentino al suelo. Lo levantó y me lo dio. Volví

a ponerlo en su lugar y señaló que lo tomara, además me ofreció el reloj.

Lo miré a la cara. Tenía los ojos húmedos y de repente empezó a llorar. … Le

metí el reloj y la billetera de nuevo en el bolsillo. De la mano izquierda le colgaba

el rosario; había estado rezando. Tendría unos diecisiete o dieciocho años.”

VINCENT BRAMLEY (soldado inglés)- “Viaje al infierno”- Planeta- Bs. As. 1993

 


ROMANCE AL NIÑO SOLDADO 

Niño soldado novato

que te inventaron el juego

para que muevas las fichas

sobre ese tablero nuevo.

No conocías las reglas

en el territorio ajeno,         

y te sentías intruso,

extranjero en tu terreno,

y te mandaron sin planes,

sin técnicas ni reglamentos,

a defender tu bandera

como si eso fuera un juego.

Te cargaron con mochilas,

con frazadas y armamento,   

te empujaron muy de pronto

y allí conociste el miedo

cuando viste que las balas

no eran balas de fogueo,

y que cuando te rozaban

salía sangre del cuerpo.

Niño soldado inocente,

confundido e indefenso,

víctima de hambre y de frío

del maltrato y del silencio,

te imaginé solitario

y cansado hasta los huesos,

iluminado tan sólo                         

por el resplandor del fuego.           

Te anunciaban vencedor,

eso creía tu pueblo,

más duró poco el engaño

y aún nos sigue doliendo.

Como en un juego de mesa

te barrieron del tablero,

y sin más explicaciones

te enviaron de regreso,

y la palabra derrota

entró como un dardo al pecho.

Llegaron solos y tristes,                    

mas muchos ya no volvieron             

y como ofrenda maldita              

allá dejaron su cuerpo.       

Niño soldado novato,

aturdido e inexperto,

te despojaron de vida,

de juventud y de sueños,

te dieron una medalla,

ese fue todo tu premio

al coraje y heroísmo,

a tu valor y a tu esfuerzo,

sólo pusieron tu nombre

al pie de algún monumento

y ascendiste a veterano

sin haber ganado el juego.

 

Publicado por la autora en el libro “FOTOGRAFÍAS DEL ALMA”- Edición de autor- Rafaela 2011-