POESÍA. NARRATIVA. INFORMACIÓN LITERARIA. CONCURSOS. AUTORES CLÁSICOS Y NÓVELES


Puedes pedir los libros de la autora al mail: beamarchisone@gmail.com (envíos a todo el país)

LIBROS PUBLICADOS POR LA AUTORA
(poesía y narrativa)
"DE LOS HIJOS" (2014)- Ediciones Mis Escritos (Bs. As.)

Rincones y Acuarelas I (Poesía) -2019- La Imprenta digital (Bs. As)

Rincones y Acuarelas II (Narrativa)- 2019- La Imprenta digital (Bs. As.)

Los encontrarás:
En Rafaela (Santa Fe): en Librerías "EL SABER", "PAIDEIA" y "FABER".
En San Francisco (Córdoba): en Librería "COLLINO"
y en otras librerías del país.

jueves, 14 de enero de 2021

"La carrera de alfombras" (de la autora)

         La casa era chica, quizás demasiado para jugar adentro, pero lo suficientemente grande como para que una alfombra sirviera de vehículo para transformar los pasillos, la cocina, el comedor y el living en un espectacular circuito de carreras.

     Tendríamos con Bere esa edad que no se puede precisar en número, pero sí en momentos, esos momentos de la niñez que quedan adheridos a la piel y que no se borran con el paso del tiempo ni con las distancias que nos impone la vida.

     Mi abuelo había comprado una casa de veraneo en las sierras cuando yo tenía apenas un año. Era un modesto chalet típico blanco con tejas rojas, sobre una silenciosa calle de tierra bordeada de árboles, que descendía directo al río y desde donde se veían las montañas cordobesas que rodean a la pequeña ciudad inmersa en el maravilloso valle. La casa de Bere se encontraba a un terreno baldío de por medio, cuyos árboles y malezas invitaban a la aventura de explorarlo. Ella había nacido en esa ciudad montañosa, yo era una forastera que llegaba de otra provincia, donde todo era llano. Con mis padres empezamos a ir todos los años en invierno y verano, y así fue como nuestras familias empezaron a contactarse por ser vecinos y nosotras nos hicimos amigas, de esas que aunque se alejen en kilómetros quedan prendidas por hilos invisibles que, a veces, se tironean con los movimientos de cada una, llamando a la otra.

     Las vacaciones solían ser los momentos en los que poco a poco fuimos afianzando esa amistad, porque durante el resto del año nosotros volvíamos al pueblo para seguir con nuestra vida de rutina. Por eso, aunque nos manteníamos en contacto por carta, añorábamos esas temporadas sin clases para volver a encontrarnos, y ya no nos despegábamos. Entonces, compartíamos tardes en el río o pescando en el lago, jugábamos inolvidables guerras de carnaval con bombuchas que se transformaban en mojadas municiones, íbamos al cine Yolanda, cuando se estrenaba una película, o hacíamos barquitos de papel que lanzábamos por las calles por donde corría agua de alguna acequia. El baldío que mediaba nuestras casas era el terreno ideal para las aventuras de piratas, buscando tesoros escondidos con planos que nosotras mismas habíamos diseñando, entonces nuestra imaginación volaba recorriendo los senderos, encontrando huesos de dinosaurios desaparecidos y escondiéndonos de peligrosos bandidos que nos perseguían. Pero también improvisábamos juegos para aprovechar esos días en los que no podíamos disfrutar del aire libre. Entre los juegos que inventábamos estaba la carrera de alfombras en casa de Bere,  sobre todo, en los días fríos de invierno o los de lluvia que no se prestaban a que saliéramos afuera. Entonces los adultos sabían que, aunque molestáramos un poquito haciendo ruido o moviendo algún mueble de lugar, estaríamos entretenidas, controladas y sin correr peligro alguno. Para ello no necesitábamos demasiados elementos. Tomábamos dos alfombras de las habitaciones, de esas rectangulares con dibujos persas y flecos en las puntas, nos arrodillábamos sobre ellas, y algo mágico nos envolvía de repente: nos impulsábamos con las manos a los costados de las alfombras sobre el lustrado piso de madera y la casa se transformaba en un perfecto autódromo, porque la competencia había comenzado. Cuando veíamos que pasaban la lustradora sabíamos que sería más emocionante aún, ya que ganaríamos en velocidad, las curvas podrían transitarse más fácilmente y la ovación del público sería mayor. La zona del pasillo era la más peligrosa, ya que era muy angosta y había tres puertas a lo largo, las de los dos dormitorios y la del baño, por lo que podría producirse alguna inesperada colisión demorando en ese tramo a alguna de las dos competidoras. Pero la que pasaba el pasillo con mayor astucia, seguramente tomaba la punta, y luego venía el comedor, iluminado por un gran ventanal, con piso de cerámica y con más espacio para que nuestros bracitos pudieran empujar más libremente. Las personas que estuvieran en la casa en ese momento debían hacerse a un lado o esquivarnos para dejarnos pasar, disimulando una protesta silenciosa por tal incomodidad, que nosotras no percibíamos. La pista se completaba pasando por la cocina, donde había una mesa contra la pared, cuyas patas no debíamos enganchar,  y por último el living, con el brillante piso de parquet que quedaba cada vez más limpio a medida que nuestros coches pasaban por allí. Llegando al pasillo comenzaba la otra vuelta, formando así una pista ovalada, continuada y perfecta que transitábamos varias veces en sentido antihorario. Los objetos que pudieran interferir eran corridos temporalmente para evitar posibles colisiones, aunque más de una vez la alfombra quedaba trabada con la pata de algún sillón o la rendija de alguna puerta que no estaba lo suficientemente abierta, entonces, el promedio se complicaba, debiendo ser recuperado con inteligencia por las conductoras para no perder la competencia. La cantidad de vueltas dependía de nuestro cansancio y el calor de la carrera se sentía en la piel y en nuestras ansias por ganar el juego, aunque en ese momento no supiéramos que eso no era lo principal. El reloj cu-cu del living nos marcaba el ritmo cada vez que pasábamos por allí, recordándonos que el tiempo también era importante. Pero eso lo entenderíamos más adelante, cuando ya no habría carreras de alfombras que se volvían mágicas en las tardes de lluvia en las sierras.

     Han pasado casi cincuenta años. Esa calle de nuestra infancia ya no es de tierra, los árboles que la bordeaban y daban sombra en las tardes de verano han desaparecido y el baldío donde buscábamos tesoros fue invadido por un edificio que tapó nuestros senderos de piratas para siempre. Tampoco se ven tanto las montañas porque la ciudad fue creciendo en altura, tragándose esa imagen de tarjeta postal y de foto de cuentos que completaba nuestras historias imaginarias. Sin embargo, ambas casas siguen estando en el mismo lugar, aunque la nuestra tiene otros dueños. Bere sigue viviendo allí. El circuito permanece adentro, silencioso y lustrado, esperando que alguien lo recorra con alguna alfombra desgastada. Aunque en los días de lluvia de las sierras, la gente que pasa por la vereda se detiene un momento, a escuchar un extraño ruido a motores que proviene desde una ventana entreabierta de la casa.



-Publicado en "Rincones y Acuarelas II"- Beatriz Chiabrera de Marchisone- La Imprenta Digital- Buenos Aires- 2019

-Publicado en "Cambridge IGCSE- Español como primera lengua"- Cuaderno del alumno- Hodder Education. Londres. Inglaterra. 2020-
 

miércoles, 6 de enero de 2021

TALLERES VIRTUALES 2020 - Estadísticas finales

·         11 antologías

·         506 obras

·         165 autores

-          114 mujeres

-             43 hombres

-               8 niños


v  María Clara Chiabrera  (Clucellas- Santa Fe- Argentina)

v  Santiago Stessens   (Estación Clucellas- Santa Fe- Argentina)

v  Guadalupe Campos Echazú (Rosario- Santa Fe- Argentina)

v  Francia Sarich Gironelli (Armstrong- Santa Fe- Argentina)

v  Heloisa Soriano Ávila (Avellaneda- Buenos Aires- Argentina)

v  Alfonsina Comesaña (Rosario- Santa Fe- Argentina)

v  María Bacigaluppo (Clucellas- Santa Fe- Argentina)

v  María Emilia Tosello (Sunchales- Santa Fe- Argentina) 

·         11 países:       -  Argentina (138)

                         -  Colombia (8)

                         -  Chile (6)

                         - España (3)

                         - Uruguay (3)

                          - México (2)

                          - Costa Rica (1)

                         - Cuba (1)

                         - Alemania (1)

                         - Bélgica (1)

                         - El Salvador (1)

 

·         63 autores participaron en un solo taller

·         La mayoría participó en más de un taller

·         Algunos lo hicieron con más de una obra por taller

·         7 adultos participaron en TODOS LOS TALLERES

 

Ø  ARGENTINA: 

Olga C. Schmidt (Rafaela- Santa Fe)

Néstor Quadri  (Barrio Parque Avellaneda -Buenos Aires)

Susana Solanes  (Rosario - Santa Fe)

Claudia Fernández (Balcarce- Buenos Aires)


Ø  CHILE:  

Nélida Baros Fritis   (Copiapó)

Hilda Olivares Michea  (Chañaral- III Región)

 

Ø  ESPAÑA:

Daniel de Culla   (Burgos)

 

¡GRACIAS A TODOS!

martes, 5 de enero de 2021

Prólogo de la antología "Navidad" - TALLER VIRTUAL 11

 


     Llegar a fin de año, llegar a la Navidad con los corazones llenos. Tal vez un poco distantes de algunos seres queridos, debido a la pandemia que sigue azotando al mundo, y que se inició hace ya un años atrás. Pero no debemos dejarnos caer, no podemos. Tendremos que seguir buscando motivos y formas para encontrarnos. Mi propuesta fue, al comienzo del aislamiento, escribir para mantenernos activos, contar y crear para distraernos. Y este último taller tenía que ser sobre la Navidad.

     Los 50 textos variados llegaron desde distintas provincias argentinas, desde otros países de América (Chile, Uruguay, Colombia, El Salvador) y desde Europa (España).

     Las distintas ficciones y realidades nos muestran cuentos y poemas originales y relatos entrañables que nos llegan al alma. Algunos con recuerdos familiares o vivencias que marcaron nuestra vida.

     La idea de recopilar los escritos en una antología aparece como forma de valorar el esfuerzo de los escritores, y apreciar los distintos géneros, temas, tonos y enfoques que se pueden aplicar a través de una misma imagen.

     El orden de las obras- cuentos, poemas y relatos- responde al orden en que fueron recibidas y publicadas en el blog:

beatrizchiabrerademarchisone.blogspot.com.

     Los invito a escuchar villancicos, saborear turrones, descubrir a un Papá Noel que se escabulle y disfrutar de un árbol de Navidad que estará siempre en nuestros corazones.

 

FELIZ NAVIDAD Y UN MEJOR 2021!

 

Beatriz Chiabrera de Marchisone

Recopiladora


Prólogo de la antología "Diego eterno" - TALLER VIRTUAL 10


 

     Este taller- que no podía tener otro número que el 10- surgió de pronto, ante la inesperada muerte de Diego Armando Maradona, ídolo futbolístico a nivel mundial cuya trayectoria trasciende todas las fronteras. Es por eso que no solo se recibieron textos de Argentina, sino también de Chile, El Salvador y España.

    La propuesta de escribir ante una pérdida nos lleva a lidiar con el dolor y la tristeza, con la incertidumbre y la impotencia, pero sobre todo, con las emociones a flor de piel.

     Las 19 obras recibidas reflejan el pensamiento de muchos con respecto al jugador y al hombre, ante sus éxitos y sus fracasos.

     La idea de recopilar los escritos en una antología aparece como forma de valorar el esfuerzo de los escritores, y apreciar los distintos géneros, temas, tonos y enfoques que se pueden aplicar a través de una misma imagen.

     El orden de los cuentos, poemas y relatos  responde al orden en que fueron recibidos y publicados en el blog:

beatrizchiabrerademarchisone.blogspot.com.

     Las líneas escritas por estos autores solo buscan brindar un último homenaje a un hombre que hizo vibrar a miles de personas, tan sólo con una pelota en una cancha.

 

Beatriz Chiabrera de Marchisone

Recopiladora

 

domingo, 3 de enero de 2021

"Instantes" (por Viviana Aida Cardoso) TALLER VIRTUAL 11


Chispas fugaces en el hogar

amacaron el tiempo ante mis ojos,

meciendo los sueños

hacia la orilla tibia del fuego

abrigando los pies descalzos

en la noche sin nieve.

 

Cantos en Maitines.

 

Piedad....

en voces de campanas 

lleva el viento aturdido.

 

Zapatos despojados 

de oro y plata

acunando deseos y plegarias.

 

Sortilegios y conjuros

se desvanecen en el aire

seducidos por la esperanza.

 

Todo anida en mí ante la mirada de niña.

 

Otro año besa mi rostro

asombrado y sereno.

 

Risas, fragancias

perduran aun en aire.

 

AUTORA: Viviana Aida Cardoso

C.A.B.A. (Buenos Aires- Argentina)

TALLER VIRTUAL 11

sábado, 2 de enero de 2021

"Carta a Papá Noel" (por Virginia María Amado) TALLER VIRTUAL 11

 

Querido Papá Noel:

                               Tengo dos cosas en mi corazón para vos: Una es darte y otra es pedirte.

                                Deseo regalarte un cuenco lleno de esperanzas. Lo he pintado de verde, con un verde brillante que me regaló la estrella . Y le he puesto mucha fuerza para que nunca nos faltes, para que la ilusión de los niños no deje de acompañarte cada día, trayéndonos en la Nochebuena, todo eso que juntaste durante el año y dejarás alrededor del arbolito de cada casa.

                                 Deseo pedirte cosas simples, pero imprescindibles…que tengamos el perdón a flor de labios, que no nos sea esquiva la felicidad, la amistad, la unión, que podamos pensar en el otro, que nuestras familias estén bien y juntos, con salud y sin que se vaya ni uno más.

                                  Que todo esto, ocurra en cada lugar del planeta. Porque los tiempos que vivimos nos han demostrado que el mundo globalizado nos abarca a todos.

                                   Y por si fuera poco, aunarnos en el deseo de que la pandemia pase, y que traigas luz a las familias, respiros en el alma, y una oración por los que partieron.

AUTORA: Virginia María Amado

La Plata (Buenos Aires- Argentina)

TALLER VIRTUAL 11

"Llega Navidad" (por Rene Arturo Cruz Mayorga) TALLER VIRTUAL 11


 

La noche buena ha llegado

el árbol ilumina el hogar

los corazones palpitan emocionados

porque el niño Dios va  a llegar.

 

La hoguera está encendida

Frente al humilde pesebre

Y el divino niño en seguida

lo transforma con su mano de orfebre.

 

La estrella de Belén ha bajado

irradiando el mundo de luz

y los Reyes Magos postrados

adoran al niño Jesús.

 

La alegría  se manifiesta de forma  total

el odio y el rencor han desaparecido

mientras una voz angelical

anuncia que el niño ha nacido.

 

En la tierra hay esplendor

el espíritu santo ha dado sus brochazos

y los hombres llenos de amor

se unen en largos abrazos.

AUTOR: Rene Arturo Cruz Mayorga

Ozatlán (Usulután- El Salvador)

TALLER VIRTUAL 11

"El pequeño gigante" (por Rene Arturo Cruz Mayorga) TALLER VIRTUAL 10


 

En la pintoresca Villa Fiorito

Iniciaste tu hermoso vuelo

llegando  con tu futbol exquisito

a  tocar  el cielo.

 

Siempre fuiste el diez

dotado de un fútbol de fantasía

con el balón en los  pies

hiciste lo que  querías.

 

Escribiste una bella  historia

a lo largo del camino

llenando de gloria

al pueblo Argentino.

 

Con tu izquierda magistral

Y tus elegantes gambetas

hicieron que te convirtieras al final

 en un verdadero poeta.

 

 Estás emocionado

celebrando con la afición

el gol que ha logrado

la clasificación.

 

Maradona fue fenomenal

no lo podrá olvidar la historia

cuando enfrentaba al rival

su fútbol se llenaba de gloria.

 

Pequeño gigante, fuiste el mejor

 parecías un verdadero  torero

en el estadio te llamaban el matador

por esconder con tu magia el cuero.


AUTOR: Rene Arturo Cruz Mayorga

 Ozatlán (Usulután- El Salvador)

TALLER VIRTUAL 10

miércoles, 30 de diciembre de 2020

"Navidad en época de pandemia" (por María de los Ángeles Albornoz) TALLER VIRTUAL 11

Me levanto muy temprano, por prescripción médica, estuve quince días  alejada de la computadora, realizando ejercicios de rehabilitación, en mis manos doloridas. Esta mañana me dije: no te rindas y sentada frente a esta querida amiga, mi computadora,  elimino propagandas y selecciono algunos correos,  los que considero  de interés. ¡Qué satisfacción!  Por fin logro conectarme con el mundo exterior, mis ojos recorren cada renglón. Leo con avidez cada mensaje, mi rostro cambia de expresión, las emociones a flor de piel me alegran, me  entristecen,  me preocupan… hasta que abro el enviado por Beatriz, una simple tarjeta de Navidad, invitándome a participar en el último Taller Virtual, en  un  año muy particular.

En eso suena el portero, me apresuro a atender y escucho  una voz querida:

-Tía Mary, soy Bautista!

- Voy….voy…

Abro la puerta y aparece la figura menuda de Bautista, uno de mis sobrinos  nietos de apenas diez añitos, nos saludamos a distancia de acuerdo al protocolo social, le alcanzo el alcohol en gel y se frota las manos, saca de su mochila un libro de poesías que le había prestado y me lo tiende  agradecido.

Cómo todo niño, pregunta -¿qué está haciendo? y lo invito a pasar a mi escritorio, - Trato de escribir algo sobre esta tarjeta- le digo.

Se acerca y la mira con curiosidad, ¿qué vacía  está esta tarjeta,  tía?

Lo miro sorprendida, pero feliz,

 - ¿Me permite tía?

Adelante y le cedo mi lugar y lo dejo trabajar.

Paso a la cocina, preparo una bandeja con un vaso de leche y unas galletitas, se la llevo-

-¡Gracias, tía!

Activo mi celular, que   apago  de anoche y comienza  a sonar, descarga  varios chats y una llamada perdida. Aprovecho para sentarme y ponerme al día., mientras  Bautista continua trabajando.

Respondo a los chats, con mensajes de voz, estoy tan distraída viendo y escuchando algunos vídeos, que  pierdo la noción del tiempo.

Una suave voz,  me vuelve  a la realidad.

- ¡Tía, venga a ver cómo queda la tarjeta!

Sonrío  complacida con lo que veo.  La tarjeta convertida en un precioso vídeo,  con música de  villancico de fondo, un pesebre arriba de la chimenea, a una abuelita sentada en la hamaca y dos niños jugando  al lado  del árbol.

Bautista  comienza  a explicarme sobre  el significado de la Navidad, el nacimiento del Niño Jesús, de los regalos que reciben los niños. Esto nos contó la maestra de Religión en el Colegio. Mis papás están armando el pesebre en  casa.

-¿A dónde va a pasar usted  la Navidad?

Este año lo haré en casa de unos primos, a dos casas de la mía. Debo respetar el protocolo por la Pandemia, hay muchos contagios y debo cuidarme, -le respondo.

La conversación continua  por unos minutos, suena  el portero, - es mi papá que viene a buscarme…

AUTORA: María de los Ángeles Albornoz

Monteros (Tucumán-Argentina)

TALLER VIRTUAL 11

martes, 29 de diciembre de 2020

"Seis días para Navidad" (por Mirtha Alicia Negretti ) TALLER VIRTUAL 11

   El calor golpea la ciudad de Santa Fe, estamos en diciembre.

   Quedan  pocos días para Navidad, la gente da lugar a sus inquietudes festivas.

   Seis días y entramos en la Natividad de Jesús.

                                                                  ****

   El atardecer ya comienza a hacer su senda hacia la noche, algunos rayos amarillentos aún lo acompañan. Sobre las veredas caldeadas, han comenzado a aparecer las bolsas de residuos, hay negras, verdes, blancas, cada una dibuja una forma diferente. De una de ellas, abierta, asoma un destartalado trencito de madera, sucio, despintado, también le faltan algunas ruedas. Trozos de pan, verduras y moscas lo rodean.

   Antonio, de apenas cinco años, todas las tardes acompaña a su padre por las calles, juntan cartones y papeles.

   El niño camina lento, siempre queda rezagado, de pronto, descubre entre los restos el trencito de madera, lo mira absorto, sus oscuros ojos apenas pestañean, sólo ven ese juguete. No sabe qué hacer, ¿cómo dejarlo ahí tirado? Piensa, despacio se aproxima, espanta las moscas y lo saca de la basura, su cara denota alegría.

   -No juntes cosas sucias- grita el padre.

   El pequeño, sorprendido, frustrado, obedece y lo vuelve a tirar.

   En ese momento, pasa por el lugar un hombre, es Irineo Vázquez, se detiene a ver y escuchar, alzando la voz dice:

   -Señor, deje que alce el trencito, soy carpintero jubilado, yo lo arreglaré. Está bastante desvencijado, pero le aseguro que va a quedar como nuevo.

   El cartonero, dubitativo se acerca.

   -Irineo le habla al niño: -A vos chiquilín, ¿te gustaría tenerlo? ¿Cómo te llamas?

   El niño mueve afirmativamente la cabeza y responde:

   -Tonio.

   -Bien Tonio, para esta Navidad tendrás tu trencito. Usted señor –dirigiéndose al padre-debe prometerme que el día 24, a esta misma hora, pasará por mi casa a buscarlo. Irineo se da vuelta e indica donde vive, después saluda y se aleja llevando el juguete casi desarmado.

   Irineo piensa: este niño no tendrá un árbol rodeado de regalos, pero sí un trencito.

   No obstante la canícula, el carpintero decide esa misma tarde iniciar la tarea  de restauración.

   Apenas llega, se pone una ropa cómoda y fresca, busca la llave del candado, carga un ventilador y va hacia el galponcito de atrás, donde posee todos los elementos para su obra.

   La puerta se abre, se enciende una luz. Irineo coloca sobre la estantería el ventilador, que al minuto comienza a renovar el ambiente.

   Como años atrás, aparecen sobre el banco de carpintero, martillos, clavos, tornillos, pinzas, sierras, lijas…

   Cada herramienta, trae a su mente recuerdos; rememora lo atesorado en el tiempo.

 

 

   Irineo mira sus manos, nudosas, con pecas, arrugadas, aún no le tiemblan, se siente vital.

   La oscuridad va cayendo sobre la ciudad, el hombre inicia la recuperación: mide, corta y cepilla trozos de madera. Virutas van cubriendo algunos mosaicos del piso.

   Ha puesto tanto empeño, que ha perdido la noción de la hora, mira el reloj, pronto serán las once de la noche.

   ¡Dios! Se ha olvidado de sus remedios y hasta de comer.

   Abandona el trabajo, deja todo en orden, cierra el candado y vuelve a la rutina de jubilado, será hasta la mañana siguiente.

   A las siete se despierta, el entusiasmo le ha impedido dormir con tranquilidad. Toma un té con leche y come unos bizcochos que conserva del día anterior. Ya se marcha cuando recuerda las pastillas del corazón.

   Pasan tres jornadas, Irineo no ceja en su empeño y menos ahora que el tren está casi terminado. Falta pintarlo.

   La máquina será verde con una campanita en la chimenea, los vagones, rojo, amarillo y azul, un carnaval de colores.

   Una nueva mañana llega, el trencito, está terminado.

   No se cansa de mirarlo, sonríe, piensa que nunca tuvo uno igual. Abre un cajón, saca un grueso piolín y lo ata a la parte delantera. El juguete está listo para recorrer los caminos.

   Irineo llora, es su obra de arte. ¡Su obra maestra!

   El 24, víspera de Navidad, Tonio y su padre llegan a la casa del carpintero, tocan el timbre, golpean varias veces. Nadie atiende. Sus rostros denotan extrañeza, desazón.

   Cuando deciden irse, escuchan que alguien los llama, es un vecino, trae entre sus manos una caja celeste con un moño blanco.

   La cara del pequeño se transforma, expresa gozo, bajo la visera gris del gorro, sus ojos brillan con intensidad.

   Mas una noticia empaña el mágico momento. Irineo Vázquez, ha partido a un sitio desde donde no se regresa.

   -¿A dónde se fue? –pregunta el niño.

   - A un lugar que está lejos, muy lejos, pero dejó esto para tí.  

                                                                   

AUTORA: Mirtha Alicia Negretti 

Santa Fe – (Santa Fe –Argentina)

TALLER VIRTUAL 11